He estado sin actualizar mi querido blog (os habréis fijado) y no porque esté muy apurada o porque no esté aburrida, sino porque no sabía que poner exactamente aquí. ¡APOCALIPSIS! Nunca me había pasado esto, NUNCA! (bueno, os mentiría, un par de veces xDDDD) Así que en vez de poneros una historia de las mías, he preferido hacer una entrada sobre lo que me ha estado pasando últimamente...
El otro día estaba ni más aburrida viendo anime y escribiendo (soy mujer ¿vale? puedo hacer dos cosas a la vez) cuando de repente me da por coger mi planisferio y uno de mis libros de astronomía (uno que me he leído millones de veces xD) y descubrí de nuevo mi amor hacia la astronomía. Moviendo el planisferio, calculando horas y días... Después bajé al sótano y besé el telescopio que me regaló mi tío y pensé para mí que ya faltaba menos para utilizarlo verdaderamente...
Y es que es verdad. ¿Cuánto queda para que vaya a la universidad? ¿Dos años un poco más? La verdad es que en el instituto están agobiando un poquitín con eso de escoger bien los bachilleres o los ciclos formativos y blablabla, pero claaaro, como yo ya lo tengo tan claaaaro lo que me quiero coger =D (Si no lo sabéis os pego D=) Aunque eso sí, acabo de hacer un examen de mates (trigonometría) y me ha salido como el culo >_< le doy un 6 como mucho, así que pronto me veré en la recuperación para subir nota porque esto no puede ser... Claro, ayer me fui al MARQ (para los no-alicantinos es el museo arqueológico de alicante) a ver el Enigma de la Momia y perdí ese día de repaso antes del examen, ¡pero no es justo! A mí me prometió repasar el miércoles y justo despejó las dudas de los que se quedaban el jueves (los que no iban a la excursión claro), ¿vosotros lo veis normal? Yo no -___-
También me he tenido que quedar en el recreo castigada por tener más de 10 faltas de asistencia no justificadas (13 para ser exactos) en el mes de Marzo. Pero, ¿a qué no lo adivináis? ¡9 de las cuales eran de la excursión a Barcelona y como mi tutora es taaaan fantástica no me las ha justificado! Porque eso sí, no voy a consentir que mi madre me justifique una excursión, eso si que no D=< Total que la he estado pringando durante todo el primer recreo... Que vida más perra por dios xD
Ummm, que más.... Me he impreso todas las historias que tenía guardadas en carpetas de este micro ordenador y menudo tocho de hojas. Brrr, que miedo xD y eso que he dejado algunas para hacer una "segunda parte". Bueno, al menos ya falta menos para el capi de DGM y Fringe está a punto de acabar con un final sorpredente (solo 3 semanas, solo 3 semanas...)
Mañana prometo estudiar *cruza los dedos*
viernes, 30 de abril de 2010
domingo, 18 de abril de 2010
Hermanos
Una historia que llevaba en mente varios días y que al final la he pasado a ordenador. Me hubiera gustado extenderme más, pero no quería hacer una historia larga como la de sci-fi, se haría pesada y además tendría que presentar a muchos personajes y evolucionar la trama.
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Aquel día iban cogidos de la mano. Sus rostros sombríos miraban fijamente el suelo como si éste le fuera a dar las respuestas y no los mayores. Ellos dos nunca se habían llevado bien, por lo que les resultaba extraño a sus conocidos verles cogidos de la mano, aunque después de pensar en lo ocurrido lo comprendían perfectamente.
Era un día de invierno frío y por esa razón, ellos dos llevaban sus chaquetones y las capuchas puestas, para que el frío no penetrara en sus pequeñas orejas. Toda la gente estaba reunida en la gran catedral, con su rosetón de cristales de colores y sus ventanales gigantescos. Aquel día era diferente, ni una mota de luz traspasaba el rosetón y no se podía observar la belleza de la catedral a simple vista. Todo estaba iluminado con velas perfumadas. Algunas olían a jazmín, otras a canela, pero a ellos dos no les gustaba que en el entierro de sus padres hubieran puesto aquellas velas, les parecía una ofensa a su muerte.
Aunque fuera un entierro, el silencio no reinaba en la sala. Estudiantes de sus padres lloraban desconsolados por ellos, vecinos cotillas susurraban entre sí preguntándose cómo podía haber ocurrido semejante tragedia justamente cuando mejor llevaban sus vidas y estaban aquellos familiares que nunca apreciaron a sus padres y que solamente estaban en la ceremonia por evitar los rumores sobre su “mala relación”.
Ellos dos se agarraron aún más fuerte de la mano al sentir el aliento fumador de su tío abuelo en su nuca. Había fumado antes de entrar en la catedral, o quizá se había tomado su último cigarro cuando había ido un momento al baño. A pesar de haberse llevado tan mal durante todos estos años, ahora solamente se tenían el uno al otro. A pesar de ser hermanos con una diferencia de 10 meses respecto del otro, nunca habían sentido aquella relación especial que sentían los hermanos, nunca les había unido nada, hasta ahora. Ellos dos sabían lo que les iba a ocurrir tras aquella ceremonia. La hermana de su padre había conseguido la custodia de los dos hermanos, pero no porque fueran sus sobrinos, sino porque el Estado le enviaría ayudas para poder criar a aquellos dos mocosos.
Toda la tecnología del exterior, se perdía en aquella gigantesca catedral. Había una leyenda que contaba que, ningún aparato tecnológico funcionaba en los sitios religiosos, algo que se descubrió tiempo después. Muchos informáticos intentaban encontrar la solución a aquel extraño problema, pero nunca lo conseguían. Ellos dos sabían de dónde procedía aquella barrera anti-tecnología. Lo notaban, lo sentían en su propia piel, un poder tan grande que muchas veces hacía que temblaran. La hermana comenzó a sentir arcadas debido a aquel poder, el hermano no se preocupó para nada por ella, simplemente siguió sujetándole la mano para que al menos supiera que por ahora no se iba a ir de su lado.
El hermano alzó el rostro lentamente al oler el perfume de una alumna de su padre. Estaba delante del ataúd de él, llorando por él amargadamente. El chico siempre se había sentido atraída por ella pero su hermana ya le había dejado claro que no estaban hechos para estar juntos. Aún así, no podía evitar mirarla. Con su delicada mano, dejó una rosa negra en el ataúd y se volvió corriendo al bando donde estaba sentada, junto con sus amigas y sus familiares.
Entonces, sintió envidia por ella y por todo el resto del mundo.
Él no tenía nada. No tenía en quién apoyarse. No tenía con quién divertirse. Solamente tenía una hermana a la cual odiaba profundamente y sabía que el sentimiento era mutuo. Sin embargo allí estaban ellos dos, cogidos de la mano.
Ellos dos temían por su futuro incierto.
-¿Por qué toda la familia está podrida? -era lo que siempre preguntaba su hermana mayor a su madre.
La madre nunca le supo dar una respuesta clara, ya que a pesar de que ellos los odiaran, la madre era incapaz de odiar a alguien quien portaba su misma sangre. Ellos dos en su interior, sonrieron al recordar la imagen de sus padres.
La campana comenzó a sonar repentinamente, anunciando que la ceremonia acababa y con ella, la poca libertad que habían conseguido los hermanos. Ellos dos no guardaban sentimientos bondadosos hacia nadie, exceptuando a sus padres. Ellos dos odiaban al resto del mundo por ser incapaces ellos de quererse mutuamente. Por sus rostros cabizbajos se pudieron asomar unas lágrimas que iban a la misma velocidad a pesar de estar en distintos rostros. Se levantaron del banco, se soltaron de la mano y al notar que les faltaba algo, volvieron a cogerse de la mano.
Se odiaban.
Pero se necesitaban.
----
Raro, no?
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Aquel día iban cogidos de la mano. Sus rostros sombríos miraban fijamente el suelo como si éste le fuera a dar las respuestas y no los mayores. Ellos dos nunca se habían llevado bien, por lo que les resultaba extraño a sus conocidos verles cogidos de la mano, aunque después de pensar en lo ocurrido lo comprendían perfectamente.
Era un día de invierno frío y por esa razón, ellos dos llevaban sus chaquetones y las capuchas puestas, para que el frío no penetrara en sus pequeñas orejas. Toda la gente estaba reunida en la gran catedral, con su rosetón de cristales de colores y sus ventanales gigantescos. Aquel día era diferente, ni una mota de luz traspasaba el rosetón y no se podía observar la belleza de la catedral a simple vista. Todo estaba iluminado con velas perfumadas. Algunas olían a jazmín, otras a canela, pero a ellos dos no les gustaba que en el entierro de sus padres hubieran puesto aquellas velas, les parecía una ofensa a su muerte.
Aunque fuera un entierro, el silencio no reinaba en la sala. Estudiantes de sus padres lloraban desconsolados por ellos, vecinos cotillas susurraban entre sí preguntándose cómo podía haber ocurrido semejante tragedia justamente cuando mejor llevaban sus vidas y estaban aquellos familiares que nunca apreciaron a sus padres y que solamente estaban en la ceremonia por evitar los rumores sobre su “mala relación”.
Ellos dos se agarraron aún más fuerte de la mano al sentir el aliento fumador de su tío abuelo en su nuca. Había fumado antes de entrar en la catedral, o quizá se había tomado su último cigarro cuando había ido un momento al baño. A pesar de haberse llevado tan mal durante todos estos años, ahora solamente se tenían el uno al otro. A pesar de ser hermanos con una diferencia de 10 meses respecto del otro, nunca habían sentido aquella relación especial que sentían los hermanos, nunca les había unido nada, hasta ahora. Ellos dos sabían lo que les iba a ocurrir tras aquella ceremonia. La hermana de su padre había conseguido la custodia de los dos hermanos, pero no porque fueran sus sobrinos, sino porque el Estado le enviaría ayudas para poder criar a aquellos dos mocosos.
Toda la tecnología del exterior, se perdía en aquella gigantesca catedral. Había una leyenda que contaba que, ningún aparato tecnológico funcionaba en los sitios religiosos, algo que se descubrió tiempo después. Muchos informáticos intentaban encontrar la solución a aquel extraño problema, pero nunca lo conseguían. Ellos dos sabían de dónde procedía aquella barrera anti-tecnología. Lo notaban, lo sentían en su propia piel, un poder tan grande que muchas veces hacía que temblaran. La hermana comenzó a sentir arcadas debido a aquel poder, el hermano no se preocupó para nada por ella, simplemente siguió sujetándole la mano para que al menos supiera que por ahora no se iba a ir de su lado.
El hermano alzó el rostro lentamente al oler el perfume de una alumna de su padre. Estaba delante del ataúd de él, llorando por él amargadamente. El chico siempre se había sentido atraída por ella pero su hermana ya le había dejado claro que no estaban hechos para estar juntos. Aún así, no podía evitar mirarla. Con su delicada mano, dejó una rosa negra en el ataúd y se volvió corriendo al bando donde estaba sentada, junto con sus amigas y sus familiares.
Entonces, sintió envidia por ella y por todo el resto del mundo.
Él no tenía nada. No tenía en quién apoyarse. No tenía con quién divertirse. Solamente tenía una hermana a la cual odiaba profundamente y sabía que el sentimiento era mutuo. Sin embargo allí estaban ellos dos, cogidos de la mano.
Ellos dos temían por su futuro incierto.
-¿Por qué toda la familia está podrida? -era lo que siempre preguntaba su hermana mayor a su madre.
La madre nunca le supo dar una respuesta clara, ya que a pesar de que ellos los odiaran, la madre era incapaz de odiar a alguien quien portaba su misma sangre. Ellos dos en su interior, sonrieron al recordar la imagen de sus padres.
La campana comenzó a sonar repentinamente, anunciando que la ceremonia acababa y con ella, la poca libertad que habían conseguido los hermanos. Ellos dos no guardaban sentimientos bondadosos hacia nadie, exceptuando a sus padres. Ellos dos odiaban al resto del mundo por ser incapaces ellos de quererse mutuamente. Por sus rostros cabizbajos se pudieron asomar unas lágrimas que iban a la misma velocidad a pesar de estar en distintos rostros. Se levantaron del banco, se soltaron de la mano y al notar que les faltaba algo, volvieron a cogerse de la mano.
Se odiaban.
Pero se necesitaban.
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Raro, no?
jueves, 15 de abril de 2010
Crónicas de Nuria: El despegue

Bueno, bueno, ya que tengo tantos dibujillos en mi libro de biología (nacidos del aburrimiento), habrán bastantes Crónicas de Nuria. El día que lo hice, pues... No me acuerdo de mucho, pero sí de la lección. Lamarck, sus jirafas y blablabla xD El profesor ya está un poco mayor y a pesar de que lo entendemos, solamente sabe repetirse y repetirse...
Ahora que lo pienso... He dejado de dibujar un poco... El último dibujo bueno bueno que hice fue allá hace dos semanas o más de un dibujo inédito que próximamente pondré aquí o en TopicOff. Eso sí, escribir he escrito bastante y he hecho montones de tiras cómicas para mi TO Hunters =3 En el cual cada vez salen más personajes, wiiii...
Que comience el despegue! Solamente dos meses para acabar la ESO! A ponerse las pilas!
lunes, 12 de abril de 2010
La noche es una fieshhhta XD
Bueno, he regresado, y por eso os dejo con este One-Shot bastante cortito que he escrito en mi soledad en Campello ante la necesidad de conectarme a internet y no tenerlo (tristee D=). Además de este, aún tengo que terminar uno de sci-fi (que supera ya las 5000 palabras =D) y he escrito un capi más de mi proyecto secreto (jejeje).
Espero que os guste esta historia corta de un amor un tanto peculiar y que se me ocurrió tras pensar en que nunca había escrito nada que tocara este tema =D
Que disfruten ~~
El sitio estaba lleno de luces de distintos colores y bailando bajo esas luces, la gente de distintas edades cantando o gritando. Yo estaba apoyada en la barra con un cubata sin empezar siquiera. Hice que el líquido cayera sobre la servilleta para yo observar su movimiento. Cuando ya empecé a notar que el cubata ya se iba cayendo por la barra, mojando mis vaqueros, lo coloqué en su posición del principio. Giré sobre mí misma gracias al taburete y observé las caras felices de la gente, se divertían, en cambio yo no.
No sabía por qué estaba allí. Aquel no era mi sitio.
Quizá hubiera entrado en aquel local para llorar la muerte de mi padre, o quizá para desahogarme por la ira que sentía hacia mi madre o quizá para volver a preguntarme dónde se encontraría mi hermano desaparecido. Apoyé la barbilla sobre la barra para observar de nuevo el vaso de plástico, tragué saliva y bebí de sopetón toda la bebida que quedaba. En un principio, no sentí los efectos alcohólicos en mi cuerpo, pero más tarde, allí sentada, mis piernas querían salir a bailar con la demás gente.
Me moví tanto como mi cuerpo me lo pedía, no me sentía libre como quería sentirme, ya que en mi interior seguía estando aquella agonía. Todo lo restante a esa noche tan “colorida” se encuentra borroso y confuso en mi mente. Solamente podía recordar la imagen de una mujer de cabellos rubios, quien inexplicablemente, me abrazaba.
Sus brazos ágiles y fuertes me quitaron el sujetador con furia. Su aliento denotaba por el alcohol, estaba borracha, lo supe desde el primer momento en que la vi. Pero un sentimiento extraño me había invadido al verla, su cara era triste aún habiendo bebido tanto. Comenzamos a bailar como todos en la discoteca y surgió allí el agarre de manos, el acercamiento de cuerpo y repentinamente la llevé a mi apartamento. ¿Qué se me había pasado por la cabeza? Aquella noche era como otra cualquiera y debía ponerme a trabajar con hombre, quienes me contrataban pidiendo lo que quisieran. Pero allí estaba con ella en la cama. Ella, una chica cuyo nombre desconocía, totalmente desnuda debajo mía; y yo, con mis vaqueros aún puestos pero lo restante al desnudo.
Me repetía una y otra vez que ella no era un cliente y que los beneficios de esa noche los iba a perder. Entonces, las caricias sobre mi cuerpo hicieron que aquellas palabras desaparecieran de mi mente, concentrándome solamente en el tema. La besé, ella me volvió a besar y entonces noté las lágrimas que salían de sus ojos, en cambio no paró, prosiguió y con más fuerza. Gemíamos casi al unísono y lo demás sigue borroso…
Seguía soñando con ella todas las noches desde aquella vez en la discoteca. La primera vez pensé que había sido por efectos de los cubatas que bebí, pero con el paso de las noches se volvía más y más nítido el sueño y llegué a la conclusión en que ella era de verdad.
Bebí de mi taza de café mientras tecleaba en el cibercafé. Tal vez en internet pudiera encontrar algo, o tal vez era para apaciguar aquel sentimiento por no haberle preugntado el nombre. Me aparté las rastras del cuello ya que me molestaban y continué buscando. Pasó una hora y al no querer pagar más dinero por conectarme con aquel ordenador, decidí rendirme y continuar mi búsqueda al siguiente día o quizá nunca.
Un hombre se levantó de su asiento dejando caer un periódico un tanto pornográfico. Con rapidez lo agarré e intenté avisarle de que se le había caído, pero el hombre había desaparecido. Un instinto me hizo mirar dentro de las páginas en blanco y negro y un anuncio me llamó la atención.
Sorprendentemente me vi recortándolo como podía con las manos para solamente coger aquel anuncio y llevármelo a casa para llamar a aquel número. Al salir del cibercafé, no pude esperar más y en mitad del ruido de la ciudad, tecleé el número del anuncio en mi móvil. Unos pitidos y contestó.
-¿Diga?
Me quedé callada completamente, una voz femenina había cogido el teléfono y me resultaba sumamente familiar. Al no saber qué decir, ella dio a entender que quería uno de sus servicios por lo que dijo antes de colgar:
-A las 9 en la discoteca Knight Club.
Dejé caer el brazo e intenté entender aquella extraña situación en la cual me había metido.
Estaba yo allí, en la discoteca de siempre, como todos los días. Aquel día había decidido arreglarme un poco más debido a una extraña intuición que había tenido después de la llamada de un cliente. El olor a tabaco llegaba a mi nariz y miré con enfado al joven que se encontraba al lado mío, apoyado en la pared como yo. Había dejado el tabaco hace poco y no quería volver a caer. Él se dio cuenta de mi presencia y se acercó a mí, apoyando ambas manos al lado de mi cabeza, impidiendo que puediera escapar.
-Oye guapa, ¿estás libre?
-Hoy no -respondí secamente.
Intentó tocarme con sus sucias manos y le ataqué con una patada en los huevos. Se tiró al suelo y al levantarse, decidió irse de allí ya que yo no era una presa fácil.
Entonces, allí la vi. Aquella joven con la cual lo hice la otra noche. No iba borracha como la noche anterior, pero a lo mejor había ido a la discoteca para eso, para olvidar los malos momentos de su vida. Se fijó en mí y vino directa hacia mí. Un momento, ¿y si ella…? No, no podía haber sido ella la que me había llamado.
Por sorpresa mía no dijo nada, me acarició la mejilla y después me besó con rabia. Al acabar soltó una sonrisa y dijo:
-Entonces era tú la que me quitó mis pesares…
Y una historia de amor un tanto peculiar comenzó tras ese primer (verdadero) beso…
PD no contaré nada de mis 11 días inactivos porque fueron como un castigo para mí -___-"
Espero que os guste esta historia corta de un amor un tanto peculiar y que se me ocurrió tras pensar en que nunca había escrito nada que tocara este tema =D
Que disfruten ~~
El sitio estaba lleno de luces de distintos colores y bailando bajo esas luces, la gente de distintas edades cantando o gritando. Yo estaba apoyada en la barra con un cubata sin empezar siquiera. Hice que el líquido cayera sobre la servilleta para yo observar su movimiento. Cuando ya empecé a notar que el cubata ya se iba cayendo por la barra, mojando mis vaqueros, lo coloqué en su posición del principio. Giré sobre mí misma gracias al taburete y observé las caras felices de la gente, se divertían, en cambio yo no.
No sabía por qué estaba allí. Aquel no era mi sitio.
Quizá hubiera entrado en aquel local para llorar la muerte de mi padre, o quizá para desahogarme por la ira que sentía hacia mi madre o quizá para volver a preguntarme dónde se encontraría mi hermano desaparecido. Apoyé la barbilla sobre la barra para observar de nuevo el vaso de plástico, tragué saliva y bebí de sopetón toda la bebida que quedaba. En un principio, no sentí los efectos alcohólicos en mi cuerpo, pero más tarde, allí sentada, mis piernas querían salir a bailar con la demás gente.
Me moví tanto como mi cuerpo me lo pedía, no me sentía libre como quería sentirme, ya que en mi interior seguía estando aquella agonía. Todo lo restante a esa noche tan “colorida” se encuentra borroso y confuso en mi mente. Solamente podía recordar la imagen de una mujer de cabellos rubios, quien inexplicablemente, me abrazaba.
Sus brazos ágiles y fuertes me quitaron el sujetador con furia. Su aliento denotaba por el alcohol, estaba borracha, lo supe desde el primer momento en que la vi. Pero un sentimiento extraño me había invadido al verla, su cara era triste aún habiendo bebido tanto. Comenzamos a bailar como todos en la discoteca y surgió allí el agarre de manos, el acercamiento de cuerpo y repentinamente la llevé a mi apartamento. ¿Qué se me había pasado por la cabeza? Aquella noche era como otra cualquiera y debía ponerme a trabajar con hombre, quienes me contrataban pidiendo lo que quisieran. Pero allí estaba con ella en la cama. Ella, una chica cuyo nombre desconocía, totalmente desnuda debajo mía; y yo, con mis vaqueros aún puestos pero lo restante al desnudo.
Me repetía una y otra vez que ella no era un cliente y que los beneficios de esa noche los iba a perder. Entonces, las caricias sobre mi cuerpo hicieron que aquellas palabras desaparecieran de mi mente, concentrándome solamente en el tema. La besé, ella me volvió a besar y entonces noté las lágrimas que salían de sus ojos, en cambio no paró, prosiguió y con más fuerza. Gemíamos casi al unísono y lo demás sigue borroso…
Seguía soñando con ella todas las noches desde aquella vez en la discoteca. La primera vez pensé que había sido por efectos de los cubatas que bebí, pero con el paso de las noches se volvía más y más nítido el sueño y llegué a la conclusión en que ella era de verdad.
Bebí de mi taza de café mientras tecleaba en el cibercafé. Tal vez en internet pudiera encontrar algo, o tal vez era para apaciguar aquel sentimiento por no haberle preugntado el nombre. Me aparté las rastras del cuello ya que me molestaban y continué buscando. Pasó una hora y al no querer pagar más dinero por conectarme con aquel ordenador, decidí rendirme y continuar mi búsqueda al siguiente día o quizá nunca.
Un hombre se levantó de su asiento dejando caer un periódico un tanto pornográfico. Con rapidez lo agarré e intenté avisarle de que se le había caído, pero el hombre había desaparecido. Un instinto me hizo mirar dentro de las páginas en blanco y negro y un anuncio me llamó la atención.
Sorprendentemente me vi recortándolo como podía con las manos para solamente coger aquel anuncio y llevármelo a casa para llamar a aquel número. Al salir del cibercafé, no pude esperar más y en mitad del ruido de la ciudad, tecleé el número del anuncio en mi móvil. Unos pitidos y contestó.
-¿Diga?
Me quedé callada completamente, una voz femenina había cogido el teléfono y me resultaba sumamente familiar. Al no saber qué decir, ella dio a entender que quería uno de sus servicios por lo que dijo antes de colgar:
-A las 9 en la discoteca Knight Club.
Dejé caer el brazo e intenté entender aquella extraña situación en la cual me había metido.
Estaba yo allí, en la discoteca de siempre, como todos los días. Aquel día había decidido arreglarme un poco más debido a una extraña intuición que había tenido después de la llamada de un cliente. El olor a tabaco llegaba a mi nariz y miré con enfado al joven que se encontraba al lado mío, apoyado en la pared como yo. Había dejado el tabaco hace poco y no quería volver a caer. Él se dio cuenta de mi presencia y se acercó a mí, apoyando ambas manos al lado de mi cabeza, impidiendo que puediera escapar.
-Oye guapa, ¿estás libre?
-Hoy no -respondí secamente.
Intentó tocarme con sus sucias manos y le ataqué con una patada en los huevos. Se tiró al suelo y al levantarse, decidió irse de allí ya que yo no era una presa fácil.
Entonces, allí la vi. Aquella joven con la cual lo hice la otra noche. No iba borracha como la noche anterior, pero a lo mejor había ido a la discoteca para eso, para olvidar los malos momentos de su vida. Se fijó en mí y vino directa hacia mí. Un momento, ¿y si ella…? No, no podía haber sido ella la que me había llamado.
Por sorpresa mía no dijo nada, me acarició la mejilla y después me besó con rabia. Al acabar soltó una sonrisa y dijo:
-Entonces era tú la que me quitó mis pesares…
Y una historia de amor un tanto peculiar comenzó tras ese primer (verdadero) beso…
PD no contaré nada de mis 11 días inactivos porque fueron como un castigo para mí -___-"
miércoles, 31 de marzo de 2010
Volví hace unos días y me vuelvo a ir D=

Es muy duro reconocerlo, si... Pero es así la vida. Me las piro muchachos, a la playa por Semana Santa a ca mi iaia ya que quiere volver a su casa y blablabla. No tengo internet, ni gente conocida... pero eso sí, DEBERES tengo unos cuantos.
Así que hasta nueva señal, no recibiréis más noticias mías... Estoy bastante frustrada porque allí no voy a hacer NADA DE NADA. Yo me esperaba de estas vacaciones, unas divertidas con las que pasarlas con mis amigos y tal, pero nooooo, tengo que estar 11 días en un apartamento frente a una playa que no merece ni la pena bañarse >_<
sábado, 27 de marzo de 2010
HE VUELTOOOO
Sí señores xD he vuelto de mi excursión de Barcelona (aunque a Barcelona solamente fuimos un día). Tras un viaje de bastantes horas, llegamos a Cambrills, un hotel muy MUY cutre, donde teníamos de recepcionista a Obama/Hamilton. Al ver las habitaciones nos dimos cuenta que nos encontrábamos con un hotel peor al de Granada, y teníamos razón. La comida del buffet horrible, en las otras habitaciones se encontraron dos cucarachas, se nos fue la luz 6 veces en una noche y blabla. Hablemos de lo que visité....
-Tarragona y su respectiva catedral. Me lo pasé muy bien y me gustó mucho esta ciudad, además, practiqué mi catalán =3
-Barcelona, su catedral, la catedral de María del Mar, la Sagrada Familia y el Parc Güell. Esta no me gustó mucho porque casi me pierdo aunque bueno... Aquí me compré una camiseta de Kukuxumusu, la cual tendría que haber escogido la de hombre y no la de mujer xD
-Por Aventura. Tras esperar al profesor de Religión durante una hora con mucha más gente a nuestro alrededor, conseguimos entrar y monté en La Estampida (a pesar de mi miedo a las alturas), en los rápidos (me mojé el culo ¬¬) y en el tren que recorre todo el parque de atracciones. Aquí me compré la respectiva camiseta de Port Aventura y de chico *OOOOO*
Este es el primero de los muchos vídeos que hice durante el viaje, comenzamos!!!
Esta entrada es un pequeño resumen de toda la excursión. En general ha ido para regular... Ya que entre el hotel y que no hicimos grandes cosas, no se puede comparar con la de Granada. Aunque bueno, al menos perdí clase =3 (pero ahora tengo que recuperarla DDDDDDDD=)
jueves, 18 de marzo de 2010
Reencarnación y miedo
Chico a (imagen gracias a Gara e_e)Antes que nada, me gustaría comentar que ya dejaré Historias de Ewal parado de publicarlo hasta nuevo aviso xD Visto lo visto, que no tuvo mucho éxito en la saga de Kaili, decido dejarlo ahí para que la gente disfrute esos 9 capis que dejé. Respecto a Otro Favor cualquiera me encantaría colgar la última parte de este fantástico OS de romance y misterio (?), pero en mi orde no me abre el archivo y no me permite dejaroslo aquí. Así que he decidido proseguir con otra historia que había dejado a mitad. SI, EXACTO, LAS AVENTURAS DEL LICÁNTROPO WILL. La dejamos en Remordimientos y amistad, el siguiente sería Madre e hijo... Pero... Estamos en las mismas que en Otro Favor Cualquiera, no me abre el archivo xDDD Así que os dejaré con el último OS de las aventuras de Will, nos os preocupéis ^^ Recordad que las aventuras de Will no siguen una trama muy recta y si sale algo de One-Shot anteriores siempre lo resumo o lo explico para que el lector lo comprenda. Esta escena principal me inspiré en los dibus de Kanda (ésta va por ti). Así que espero que disfrutan!!!
(Cacho texto de introducción que escribí)
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Su cabeza rodó por el suelo, manchándose aún más de sangre. No pude contenerme, mi cara mostraba todo lo que estaba sintiendo en esos terribles instantes. Miré a Samantha, quien estaba detrás mía protegiendo al niño. Le indiqué con la cabeza que se pusiera justo detrás de mi espalda, donde nadie le hiciera daño. Al apoyar su cabeza en mi espalda, noté el miedo que estaba pasando y la impotencia que sentía al no haber podido proteger a su amado. Temblaba, pero aún se sostenía en pie, como una mujer fuerte y segura. Me sentí orgulloso de su valentía, y por esa razón iba a luchar más que nunca para conseguir salvarla a ella junto a su hijo.
El ser dio unos pasos, los cuales chapotearon con la sangre del cadáver de mi amigo. Retrocedí unos pasos al igual que Sam mientras le apuntaba. Agarró la cabeza por su pelo negro, la levantó y la colocó justo en cima de su boca abierta. La sangre comenzó a caer con rapidez y el vampiro se saciaba con la sangre de mi amigo. Cuando ya se cansó de la sangre de mi amigo, tiró la cabeza lejos de él y yo cerré los ojos para no encontrarme con la mirada perdida de mi amigo.
Extendió sus alas negras por toda la sala mientras reía con fuerza. Le disparé, una y otra vez sin poder contener mi rabia interna. Apreté el gatillo tantas veces como me lo permitieron las balas, ya que cuando se gastaron, arrojé la pistola con furia. No le había hecho nada, seguía ahí, de pie y asombrándose de sí mismo. Se tocó las heridas sangrantes y chupó sus dedos manchados son su propia sangre. Me sonrió y preví lo que iba a suceder.
Empujé con fuerza a Samantha y al niño para que se apartasen de mí, para que no sufrieran ningún daño. El vampiro ya se encontraba en frente mía, abriendo su enorme boca con sus punzantes dientes. Le esquivé una vez, pero a la segunda él fue mucho más rápido que yo y me agarró de mi pelo para levantarme y así estar cara a cara con él.
Nunca había visto unos ojos tan malvados con los suyos. En el tiempo que llevo luchando contra el mal, me he encontrado de todo, pero nunca una mirada como la suya. Completamente negros, finos casi gráciles pero con un aura tenebrosa que te imbuía hacia lo más profundo de su ser. Intenté apartarle la mirada pero me obligó a que le siguiese mirando. No podía más, tal vez, me fuese a hacer lo mismo que a Dave.
-Esto es muy divertido Will, muy divertido. Hazme más daño, haz que sienta más dolor en este cuerpo tan perfecto -dijo su voz, la cual retumbaba en toda la sala.
-¿Qu-Qué eres?
-Soy el peor de tus miedos encarnado en piel y en un cuerpo. Sabes muy bien a que me refiero exactamente.
-Es imposible…
-Oh si que es posible, y ahora todos juntos, aquí, en un mismo cuerpo, vamos a vengarnos de ti -me cogió del cuello y me tiró hacia el suelo de espaldas para comenzar a estrangularme.
Gruñí con fuerza, y con mi brazo derecho intenté liberarme, pero ya sabía yo que me iba a ser imposible.
Noté el frescor de la sangre de Dave en mi nuca, y el miedo en mi interior aumentó. Pude escuchar los sollozos de Samantha, pude escuchar que el niño intentaba llorar pero no podía. Entonces recordé un momento de mi vida, un momento que me será imposible dejar atrás algún día… El día en el que asesinaron a mi padre delante de mis ojos, justo un año en el que me había cogido y me había decidido educarme lejos de los brazos de mi madre.
Mis fuerzas retornaron a mi cuerpo y conseguí quitar el brazo que apresaba mi cuello. Los ojos de aquel vampiro se impresionaron mucho al ver como yo ofrecía resistencia a su impresionante poder. Quité algo de sangre de mi cara y le miré desafiante.
-Lo siento mucho espirítus vön Drac, pero William está aquí para defender a la última esperanza que le queda a esta humanidad.
Aquellas palabras mías provocaron la risa de los vön Drac. Ellos, quienes tras haber sido extinguidos de la faz de este mundo, habían regresado con el simple propósito de acabar con mi vida y la vida del hijo de Sam y de Dave.
-¡Es una abominación! ¡Nunca dejaremos que algo así crezca en este mundo! ¡Sería el apocalipsis!
-¡Tú no sabes nada! ¡Es el primer niño mitad vampiro mitad licántropo! ¡Puede traer la paz entre los vampiros y licántropos de una vez por todas!
-Los licántropos siempre habéis sido mucho más “humanos” que nosotros, los vampiros, por eso siempre os hemos despreciado, porque no aceptáis que estamos aquí para acabar con esa raza tan inferior a nosotros.
-Te equivocas, los humanos son mucho más fuerte de lo que os creéis. A uno de vosotros, casi se lo carga un humano… ¡Y aquí y ahora el que va a acabar con vosotros va a ser un licántropo! -y me lancé sobre su cuerpo completamente perfecto y negro. Él me empujó hacia atrás con una de sus alas como si de una mosca se tratase.
-Ese amigo tuyo se ha merecido la muerte… Ser uno de nosotros y concebir un hijo con una mujer licántropo. ¡Es imperdonable!
Los picos de sus alas fueron directamente a mi cara, directos a mis ojos. Con unos reflejos que había recuperado, los esquivé rodando por el suelo y manchándome aún más con la sangre de Dave. Me sentía incómodo por el hecho de estar restregándome en la sangre de mi amigo, pero era la única oportunidad para salvar a su mujer y a su hijo recién nacido.
Resbalé con la sangre y aproveché la velocidad que había adquirido para lanzarme a sus espaldas y agarrarle por el cuello mediante una estrangulación. Con un brazo agarré su brazo con fuerza y con el otro le estrangulaba, los vön Drac intentaban hacer que me cayese al suelo para atacarme, pero no lo conseguían. Mi determinación para ganar era mucho más superior a la suya. De mi cinturón marrón, saqué un cuchillo que había cogido anteriormente ante una sensación de que lo iba a necesitar.
Gritó con fuerza, y mis oídos que captaban cualquier mínimo sonido, chillaron de dolor. Grité de dolor y la fuerza de mi estrangulación disminuyó, aprovechó eso para lanzarme por encima de su cabeza y que cayese de espaldas contra el suelo de nuevo. Iba a atacarme con sus colmillos, pero se encontró con que tenía los brazos extendidos agarrando el cuchillo con fuerza, el cual se había clavado en su corazón. Confuso, se colocó recto mirando el cuchillo que seguía incrustado en su pecho. Comenzó a reír como un maníatico.
-¡JAJAJAJA! ¡¿Esta es tu única arma?! ¡Un simple cuchillo! Esto no me va a hacer ningún efecto y lo sabes, querido Will y que sepas… -sus piernas flaqueraron, se tocó el pecho y se quitó el cuchillo con furia como si un veneno se hubiera introducido en su cuerpo. Sus ojos miraban desorbitados a todas partes y escupía sangre. Cayó al suelo y preguntó medio gritando-. ¡¿Qué me has hecho?!
Me levanté del suelo con la ayuda de mis manos y le dije:
-Nada, sólo haber metido ese cuchillo antes en agua bendita, nada fuera de lo común.
-¡TE MATARÉ! ¡HEMOS REVIVIDO SOLAMENTE PARA ACABAR CONTIGO!
-Demasiado tarde vön Drac, vas a morir, el agua bendita ya habrá recorrido todo tu cuerpo y te quedará medio minuto de vida. Así que, antes de morir me gustaría anunciarte una cosa para que la tengas en cuenta en el más allá. Yo soy el hijo de Mary la seductora.
Intentó decir sus últimas palabras, pero se le quedaron para siempre en su garganta. Un rato después, con la sangre de mi amigo Dave y sintiéndolo mucho, encarcelé las almas de la familia vön Drac para siempre a través de un círculo mágico.
Samantha corrió con el niño en brazos hacia mí. Ya no podía aguantar más su angustia, su único amor había muerto y casi morían ella y su hijo. Todo el miedo que había sentido en esos momentos tan eternos, los estaba sacando ahora. Coloqué mi mano ensangrentada en su hombro fuerte y le di unas últimas palabras de ánimo. Confiaba en ella para que criara a su hijo en el camino del bien, sin corromperle, ya que él, el primer híbrido nacido naturalmente, sería mi esperanza para acabar con esta guerra que parecía no tener fin.
La última vez que vi a Samantha y al pequeño Dave fue cuando coincidimos al visitar la tumba de mi mejor amigo. No nos dijimos palabras, con la mirada se decía todo. Samantha dio medio vuelta, haciendo volar su larga cabellera negra y su aroma parecido al mío, y llevaba cogido de la mano a su hijo pequeño con un aroma totalmente nuevo y con una cara que tenía cierto parecido al Dave adulto…
Estaba en un café totalmente normal a plena luz del día, con un sombrero puesto y con mi gabardina preferida. Habia salido una mañana totalmente perfecta y me había apetecido salir a dar una vuelta por esta ciudad que cambiaba con las horas, sentarme y disfrutar viendo a la gente pasar de un lado a otro sin saber mi verdadera existencia.
Abro el móvil, el cual estaba sonando, sonrío y dejo ver mis dientes blancos y perfectos y dijo:
-Entonces Kate, ¿cuál es la siguiente misión?
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Os preguntaréis para que son esas imágenes de tíos de allí arriba, ¿no? Es para hacer como una especie de juego, al lado, habrá una encuesta y servirá para ver vuestra opinión sobre cual podría ser EL MEJOR ASPECTO PARA WILL. Es solo para entreternos xD Recomiendo para poder votar en la encuesta leerse al menos Garras y colmillos xD
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