domingo, 25 de diciembre de 2011

Carnivàle

Hoy no voy a hacer mi típica entrada navideña, no. No voy a recordar viejos tiempos ni a ponerme filosófica. Porque resulta que esta entrada la llevaba en mente desde hace dos semanas y hoy me encuentro con la suficiente inspiración como para escribirla. Bueno, a quien lea ésto, si eres un conocido mío, seguramente estarás harto de oírme hablar de esta serie; y si no lo eres, te animo a que gastes unos minutos en leer esta entrada.


Veréis, hace dos semanas me encontraba con un dilema muy grande: todas las series que me gustaban ya me las había acabado o se habían hecho tan inifitamente aburridas que no quería continuarlas. Necesitaba una serie, pero no una cualquiera: una con toques de fantasía. Intenté engacharme a Merlín (la serie de la BBC), pero no me convencía del todo. Así que decidí realizar una búsqueda, poniendo en Google "serie de fantasía" y me llevó a una página con un listado de series y su respectivo argumento. Así fue como llegué a esta serie. En sí, el argumento que me dejaron en esa página era un poco pobre: La serie trata de un joven con poderes curativos, el cual es recogido por una feria ambulante de seres extraños y comenzarán su recorrido por los Estados Unidos de los años 30. Me llamó la atención y me hice una idea en la cabeza, pero para nada comparable con lo que he visto.

Carnivàle fue creada por un tal Daniel Kanuf y producida por HBO (Los Soprano, Juego de Tronos, etc.), y consta de 2 temporadas, cada una con 12 capítulos. Esta serie (en mi humilde opinión), aparte de tener unos fantásticos personajes y una historia de lo más llamativa (creedme, bastante diferente a lo que nos tienen acostumbrados), tiene una contextualización asombrosa. Los paisajes, las ropas, la suciedad. Toda la serie te hace sentirte dentro de esa época de decadencia y crisis de los años 30 tras el Crack Bursátil.





Me la vi en cinco días (quizás en menos si no tuviera que estudiar ni ir al instituto). Me enganchó muchísimo, porque su trama principal es la lucha del Bien contra el Mal. Carnivàle nos cuenta por una parte la historia de Ben Hawkins (Nick Stahl), un granjero de Milfay cuya madre ha muerto y es encontrado por una feria ambulante de nombre Carnivàle. Por cuestiones misteriosas (está claro), es recogido por ellos. Allí, Ben se encontrará con todo tipo de personajes extraños desde el jefe enano (interpretado fantásticamente por Michael J. Anderson) hasta el ciego mentalista, pasando a su vez por la mujer barbuda, el hombre reptil o las prostitutas de la feria. Sin embargo, ésta no es la única historia de la serie. Por otro lado, también nos cuenta la historia de Justin Crowe (Clancy Brown), un cura protestante de fantásticos ideales (al principio) el cual vive junto a su hermana Iris. Desde el principio, nos dejan claro que entre Ben y Justin existe una conexión (mística, ¿quizá?), y mientras que en un principio nos muestran los poderes curativos de Ben (los cuales tienen unas reglas que seguir), Justin comienza a tener visiones de Dios que le marcarán el camino de su vida.

Como ya he dicho antes, poco a poco se irán formando dos bandos: el Bien y el Mal. La primera temporada es algo pesada en cuanto a éso, puesto que parecen que los capítulos son algo autoconclusivos, pero nada que ver, ya que te llevan paso a paso (aunque un poco lento) hacia el desarrollo de esta trama principal. ¿Quién es el representante del Bien? ¿Y del Mal? Hagan sus apuestas, porque hasta bien entrada la primera temporada no te lo dejan muy claro (ya me entenderéis por qué).

Es una historia que da mucho juego, que además abarca la vida de infinidad de personajes. Esta serie tiene una mitología alucinante (la cual la podéis encontrar en Wikipedia, en un artículo en inglés). ¿Por qué tiene dos temporadas si es una historia que da mucho juego? Obviamente, la cancelaron allá por el 2005. Tenía buena audiencia, pero los capítulos de la segunda temporada costaban mucho más y HBO no obtenía mucho rendimiento de la serie. Una lástima a mi parecer, puesto que la segunda temporada es la mejor de la serie. Te dejan con preguntas contestadas y con tantas otras sin resolver, aún así, yo os animo a verla ya que es una serie diferente que merece ser seguida. También os aconsejo a que si conseguís acabaros la serie, investiguéis un poco sobre su mitología (el artículo que os he dicho de la Wikipedia) ya que éso os resolverá muchas dudas que os deja las serie (además de las declaraciones que dejó Daniel Knauf al acabar la serie).

Una trama original, buenos personajes (y buenos actores), buen escenario. Si estáis aburridos estás Navidades, adentraros en el mundo de Carnivàle!!

He de confesar que amo el opening xDD (http://www.youtube.com/watch?v=BMqLks7qnew)

Y con esto os deseo felices fiestas (Feliz Navidad y próspero Año Nuevo). Sed felices :D

jueves, 8 de diciembre de 2011

Libertad Mágica- Prólogo

Miro el agua, cristalina y pura. Miro el baile de las hojas, verdes y afilada. Camino por aquel sendero que aquel mago había creado para mí, para poder encontrarme a mí misma. Los pájaros dejan de cantar, lo único que se puede escuchar es la canción del viento y del agua. Cierro los ojos y continuo caminando por aquel sendero de piedras irregulares. Abro los ojos y me encuentro con la libertad, mi mundo interior y mi único ser...

Había vivido encerrada durante toda mi corta vida, en una celda oscura y maloliente. Nunca había visto la luz del sol, siempre me la había estado imaginando como una cosa maravillosa que te hace renacer una y otra vez. Mi día a día era el constante sonido del agua caer al suelo, así una y otra vez, hasta que los soldados del rey cerrasen el grifo por la noche para no desaprovechar más agua. Hacía ya unos días que les había escuchado a los soldados que el reino estaba viviendo tiempos de crisis. Yo en aquellos días no me preocupaba, ya que seguiría estando encerrada ahí pasase lo que pasase y sin conocer el pecado que había cometido.
Los primeros recuerdos que tenía era la eterna oscuridad en la que había estado viviendo durante todo este tiempo. Todo era una rutina para mí. Estar ahí postrada en mi celda maloliente, encadenada a la pared y esperando a mi ración de cada día. Tan rutina era para mí, que siempre adivinaba el día de mis castigos, los cuales consistían en hacerme profundas heridas en los brazos y piernas. Después de un largo tiempo de torturas sufridas y profundas lágrimas durante las noches, dejé de sentir dolor en aquellos miembros pero aún así sentía daño en los oídos cada vez que escuchaba a algún prisionero gritar de pavor.
El soldado de aquel día vino para traerme mi pan diario y mi jarra de agua, era lo que había ordenado el rey para mantenerme con vida, o era al menos lo que yo había supuesto. Fue en esos instantes que algo había cambiado en mi dura rutina, mi plato de cada día parecía ser el doble y mucho más apetitoso. Sin preguntar, comí lo que fue un manjar para mí con rapidez, bebí en dos tragos la jarra de agua y se la devolví al soldado. Él me miró con cara de pena, pero sin decir palabra, retiró el plato y la jarra de mi celda y se llevó todo aquello con él.
Fue irse él y llegaron compañeros suyos que abrieron la oxidada puerta de mi celda. Yo con cara confusa seguí sin preguntar nada. Mi hora de comer había terminado y jamás habían venido a por mí, ¿qué era lo que pretendían? La respuesta me vino enseguida cuando uno de ellos abrió los grilletes que encarcelaban mis pies y mis manos. Me las acaricié con delicadeza, hacía tiempo que no estaban libre y el frío de la celda me estaba haciendo daño a aquella parte de la piel. Les volví a mirar con confusión, pero en vez de responderme, me agarraron de mi recién muñeca liberada para arrastrarme hacia una sala alejada de las mazmorras sucias y pobres.
Pude ver a poca gente más como yo, al parecer era una de las únicas arrestadas en aquel horrible lugar. Al ver los rostros famélicos de los individuos que se encontraban dentro, temí parecerme a ellos. No era por el físico, sino por sus ojos, que expresaban unas ganas de morir inimaginables. Tragué saliva, no estaba acostumbrada a esas miradas, ya que siempre me torturaban dentro de mi celda y nunca había salido de mi celda.
Llegamos a una puerta diferente a las demás, como si fuera más grandiosa. Me agarraron aún más fuerte y me llevaron dentro.
-Aquí tiene a la joven, majestad... -fue lo que pude oír.
Me encontré repentinamente en la habitación más preciosa que habían visto mis ojos. Parecía estar hecha por unos materiales desconocidos para mí, resplandecía con luz propia -aparte de las velas que iluminaban la sala- y tenía un olor muy agradable, incomparable a la de mi celda. Y en el centro de la habitación de colores maravillosos se encontraba un hombre de edad mediana, de barba castaña y ojos del mismo color. Por unos instantes me parecieron cálidos, pero momentos después sus cejas se arquearon y mostraron su verdadera naturaleza. Fríos, calculadores y sin sentimiento alguno.
Alzó la mano y golpeó mi fina mejilla. De la fuerza, hizo que me cayese al suelo de rodillas con la cabeza hacia un lado. Me toqué la zona golpeada, tenía unas ganas de llorar enormes, desahogarme por todos aquellos años de aprisionamiento. Pero no pude, porque después aquel hombre me agarró del cuello de mis harapos y me gritó a la cara:
-¡Tu madre nos prometió que si te manteníamos con vida, mi reino seguiría en pie! ¡¿Por qué está sucediendo esto?! ¡Ahora mismo vamos a ser invadidos por el reino enemigo!
Y me empujó hacia atrás con una mayor fuerza que antes. Caí de espaldas y solté un pequeño quejido ante el golpe. Miré a los soldados, quienes estaban de pie, mirando a un relativo horizonte, no pararían a aquel hombre... Después de todo era una prisionera más de aquellas mazmorras.
-¡Pero gracias a eso ya lo sé! ¡Ya nunca más volveré a confiar en una bruja! ¡Debería haberte llevado a la hoguera junto a tu madre! Vosotras hijas del diablo... No merecéis vivir...
Comencé a prestar atención a las palabras de aquel hombre. Mi madre... Nunca había llegado a pensar en que hubiera tenido una madre. En algún momento lo había pensado, pero el sueño se me fue de la cabeza al observar de nuevo en el lugar en el que me encontraba. Había tenido una madre después de todo... Y que aún encima se había preocupado por mí. Salí de mis pensamientos, ya que aquel hombre había sacado una daga de su bota y parecía estar dispuesto a acabar conmigo, su mirada lo decía. Nunca había visto tanta desesperación en un hombre, aunque era cierto que yo había vivido poco la vida. Cerré los ojos, intentando oponerme al daño que iba a sufrir dentro de poco.
Pero nada ocurrió.
Abrí los ojos y me encontré con que otro hombre, que parecía de la misma edad que el otro, estaba sujetando la mano del que me iba a hacer daño fuertemente. Mis ojos se abrieron de par en par, tenía una melena que le caía por los hombros negra como la oscuridad, sus ojos que se encontraron con los míos eran de un verde precioso, el primer verde amable que veía en toda mi vida.
-¡No dejaré que te lleves la vida de la hija de Agatha! -y tras decir éso, soltó la mano de aquel hombre malvado y se dirigió a mí.
-¡Atrapadle! ¡No dejéis que escape ese traidor!
Los soldados se movieron demasiado tarde, ya que mi salvador y yo -agarrada de su gran mano- ya estábamos saliendo de las mazmorras. Todo era oscuro y confuso, como la situación. Entonces de repente, el hombre dijo:
-Tranquila, estamos a punto de salir.
Y fue cuando vi por primera vez la luz del sol. Cerré por unos instantes los ojos por la cantidad recibida, era hermosa, muy hermosa. Caí de rodillas ante la hierba y las lágrimas comenzaron a brotar de mis ojos. Era diferente a mis sueños, mucho mejor podría decir.
Me fijé entonces, en un precioso castillo que estaba detrás nuestra. Era del que habíamos escapado. Tan precioso por fuera, tan siniestro por dentro. Eran como los ojos de su dueño, agradables por un instante pero tenebrosos instantes después. Era alto, hecho de piedra, pero no quise fijarme más en la estructura ya que prefería apartar aquella imagen tan infernal para mí de mi mente y proseguí con mi desahogo.
Sentí daño repentinamente en todo mi cuerpo a causa de aquella libertad tan rápida, aún así me mantuve de pie la mayor parte del tiempo.
El hombre esperó hasta que la última lágrima dejase mi rostro, para después cogerme de brazos y comenzar a correr para salir para siempre de aquel horrible reino. Su pecho era cálido, y el sonido de su corazón era rápido pero acompasado. Caí en el sueño donde allí me lo explicó todo...
-Wrenna me estoy comunicando contigo a través de tus sueños. Sé que tienes mucho por preguntarme, pero por favor déjame contarte lo más importante de todo esto.
“Tu madre, conocida como Agatha la bruja del bosque, fue cazada por la Inquisición pero el rey al saber cuán poderosa era, hizo un trato con ella por el temor a sus poderes tras la muerte. Su trato fue que te dejara vivir a ti, hija de Agatha, hija de la bruja del bosque. El rey sólo cumplió con una parte del trato, ya que conozco en la situación tan penosa en la que has tenido que vivir. Por esa razón ya no podía esperar más y he decidido sacarte de allí.”
“Verás yo era el sirviente más allegado del rey, pero a la vez era un buen amigo de tu madre. El ver en el estado en el que te mantenía el rey… No sabes cuantas veces he tenido unas ganas tremendas de sacarte de allí, pero no podía, todavía no.”
“A partir de aquí, puedes comenzar a preguntarme todo lo que desees…”
-¿Quién eres? -pregunté en mi sueño.
-Tengo distintos nombres… Será mejor que me llames por mi más reciente nombre, Brian el mago.
-¿Entonces no volveré a las mazmorras?
-No, nunca más. Se me olvidó comentarte que hice un juramento con tu madre en el cual, prometí protegerte costase lo que costase.
Después, no me sentí con más fuerzas de seguirle preguntando a Brian, y al parecer él lo notó porque mi sueño se transformó por completo y recorrí mis memorias de mis años anteriores.
Temí adentrarme en la oscuridad que ha envuelto por completo mi vida, pero por sorpresa mía, soñé con una mujer de cabellos rubios lisos y largos. Ella me sonreía y me llamaba por mi nombre.
Sin dudarlo, corrí hacia ella y la abracé con fuerza. No la conocía de nada, pero había una relación entre las dos que sobrepasaba incluso a la muerte. Ella respondió a mi abrazo con otro más cálido aún y después se separó de mí. Alzó mi barbilla para observarme mejor, sonrió y me volvió a abrazar.
-¿Mamá? -dije con un hilillo de voz.
Ella me respondió con una caricia en mi pelo enmarañado.
Entonces, deseé no despertarme nunca. Era feliz. Estaba llena por dentro.
Toda mi vida había dado un giro inesperado, y ahora me había encontrado con una persona que daba por perdida y desconocida para mí.
-Wrenna, trabaja duro a partir de ahora ya que yo te estaré observando desde ahí arriba.
-¿No hay infierno para las brujas como dicen?
-No, hay un gran espacio para todos… Ya que todos somos iguales.
Y abrí los ojos para encontrarme con el rostro preocupado de Brian.
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Se me ha ocurrido enseñaros el prólogo del proyecto de fantasía "secreto" que comencé hará un año y que abandoné en junio de este año. Escribí 12 capítulos, los cuales no abarcan ni la mitad de la historia. ¿Por qué la abandoné? Pues porque sin quererlo, la protagonista [spoiler]se enamoró[/spoiler] y la historia dejó de ser entretenida y fácil de escribir a partir de ahí. No me arrepiento de haberlo escrito, quizás algún día la acabe, pero lo dudo xD
Aún continuo con la historia de fantasía "más oscura" de la que os hablé entradas atrás (incluso dejé un pequeño spoiler). Está parada debido a los exámenes y porque estoy con otra historia (que espero acabar en Navidad), y además que quiero leerme primero unos libros que espero me ayuden a desarrollar mejor esta historia llamada La metáfora del hada.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Enfermedades y alucinaciones

Que el título no os engañe. Esta entrada no va a ser un artículo científico bien estudiado y con mucha bibliografía sobre las espaldas. Todo lo contrario. Va a ser una entrada de lo más subjetiva.

Quería compartir con vosotros una cosa que me sucedió anoche y que casi siempre me sucede cuando enfermo. Veréis, ayer, por culpa del maldito constipado, me dieron ganas de vomitar, dolores de cabeza, etc. Total, que acabé yéndome a la cama a las siete de la tarde. He de decir que he tenido uno de los sueños más acojonantes de toda mi vida. No porque me diera miedo, porque no era "terrorífico", para nada. Sino porque no podía salir de él, y cada vez que volvía a dormir, volvía a soñar con éso. Más bien era agobiante.

Resulta que mi cama se convertía en una especie de máquina que debía controlar yo mediante una serie de normas y debía de realizar unas misiones. Pues bien, no sé qué es lo que pasaba, pero siempre que me despertaba y cerraba los ojos segundos después, escuchaba de nuevo las voces de las personas que me gritaban que continuara con la "misión". Que agobiante, era como una especie de alucinación. Como la que tuve cuando estuve realmente mala (con la zafa al lado de la cama), estaba en una reunión típica del pueblo y yo era la moderadora. La gente se reunía alrededor de mi cama y no paraba de discutir, mientras que yo les pedía un vaso de agua (tenía la garganta seca y no podía moverme).

En sí, cuando estoy enferma (muy enferma, pocas veces estoy así), acabo teniendo este tipo de "sueños" (la mayoría de las veces estoy despierta) y qué decir, me agobian mucho D: ¿A vosotros os pasa algo parecido?

PD Esta entrada ha nacido de mi locura frente al constipado. Ay, que mareada que esoty D:

sábado, 19 de noviembre de 2011

Eppur si muove




"Eppur si muove" Es lo que en teoría dijo Galileo Galilei cuando la Iglesia lo condenó a permanecer confinado en su propia casa durante el resto de su vida, sin contacto alguno con el exterior. No se sabe realmente si su famosa frase "y sin embargo se mueve" se recitó tras leer su abjuración ante la Inquisición. Lo que sí se sabe con certeza es la condena de la Iglesia y lo que supuso para nuestro mundo Occidental. No fue un hecho trágico, he de decirlo. Tengo una teoría. Pienso que la Iglesia no sabe perdonar, algo muy hipócrita por su parte puesto que ella es la primera que nos dice que debemos perdonar a los que nos hacen daño.



Desde siempre, hemos conocido los castigos que han sufrido los seguidos de Jesús (el principio de la religión católica) en aquellos tiempos donde el Imperio Romano dominaba Europa. En cuanto el emperador Constantino aceptó esta religión, el poder que comenzó a adquirir la Iglesia fue imparable. Poco a poco, se iba comiendo las otras ideologías que existían en ese tiempo hasta que ella se proclamó la única verdadera, la única aceptada.



Entramos en la Edad Media, la cual se le conoce donde en vez de avanzar, dimos unos cuantos pasos hacia atrás. ¿Por qué? Está claro por la Iglesia y su ideología tan conservadora. Había que acatar su manera de pensar o sino, la Inquisición ya estaba tocando a tu puerta para condenarte por brujo/a. Muchos pensadores, filósofos, científicos, todas aquellas personas que de alguna manera eran expertos en sus campos y podrían haber revolucionado el pensamiento fueron borrados gracias a la influencia de la Iglesia. Tal y como he dicho antes, la Iglesia no sabe perdonar. En cuanto llegó al poder absoluto, no fue en contra de aquellos que les persiguieron en el pasado, sino en contra de aquellos que podían derrocarles, tal y como hizo la Iglesia en su día con las religiones existentes en el Imperio Romano. La Iglesia siempre se ha rodeado de aquellos que le daban su apoyo (engañados por supuesto, puesto que la religión es una invención del hombre) a lo largo de la historia, aquellos con mucha influencia (podéis observar la Historia de España por ejemplo). Y si les das tierras y dinero, mucho mejor (menos mal que no deben rodearse de riquezas y ser humildes).



Me parece gracioso todo lo que predican los curas, y sobre todo, el máximo representante de la Iglesia, el Papa. Quizás, el único que me ha llegado a caer bien haya sido Juan Pablo II, quien intentó revolucionar de algún modo la manera de pensar de la religión católica. A la llegada de Benedicto XVI yo misma me pregunté: ¿de qué va ese hombre? No sé como explicarme, no odio a ese hombre (está claro, no soy tan anticlerical), simplemente se contradice mucho. Ése es, por supuesto, uno de los rasgos de la religión católica: la contradicción.



Me da coraje como científica ver como la Iglesia le ha puesto pegas a la física, a la química, a la biología, a todas la ciencias en general. Ha saboteado durante muchos años todo ésto, la gente lo sabe, sabe además todas las atrocidades que ha cometido y por las que no se han pedido perdón (yo aún sigo algo confusa por el apoyo de la Iglesia a la dictadura franquista), aún así, la gente acude como borregos a la iglesia. Y tampoco he hablado de la misogínia... Otro tema de la Iglesia que me calienta bastante, pero no quiero hablar de ello, puesto que todas las culturas han discriminado a la mujer de un modo u otro.



Debo dejar claro, ante todo, que me parece muy bien que se tenga fe, por supuesto. He de decir, que he conocido a curas verdaderos, pero son éso, sólo curas. Todos los religiosos que están en altos cargos están ahí por la influencia, no por expandir la palabra de "Dios". Hace mucho tiempo que me di cuenta de ésto y fue entonces cuando perdí la fe en la religión (en cualquiera). Lo he mencionado antes, pero no le he dado mucha importancia: la religión es una invención del hombre ante el miedo a lo desconocido. Yo os invito a no tener miedo, a ser curiosos y a preocuparse por el origen de las cosas. Y si no sentís curiosidad, entonces, no tengáis miedo. Dios no está ahí arriba, sino la valentía de nuestros corazones: nuestra humanidad.


Quizá Galileo lo dijo, o quizás no, pero ese "y sin embargo se mueve" fue un comienzo, un comienzo para el desarrollo de la ciencia y su lucha contra la Iglesia. Porque el Sol no giraba alrededor de la Tierra chicos...


sábado, 22 de octubre de 2011

Los libros de mi vida

Bueno, habiendo ya acabado la sección Las series de mi vida, paso a hablar de esos libros que me leí entre los 6 hasta los 12 años y que bueno... Me han marcado de un modo u otro. Está de más decir que todas las novelas aquí mencionadas son de una ESPECIAL RECOMENDACIÓN Y QUE URGENTEMENTE TIENEN QUE SER LEÍDAS. xD

Hay un chico en el baño de las chicas de Louis Sachar
De la editorial de Barco de Vapor. Este libro me leí siendo yo bastante pequeña, creo que con ocho años, más o menos. Qué decir... La historia habla de Bradley (cuyo nombre leía yo tal y como se escribe, anécdota graciosa) un chico que tiene diez años (creo) y que bueno, es un ser odiado y despreciado por todos en su clase debido a que es un matón solitario (de ésto estoy completamente segura). La llegada de la nueva psicóloga a su colegio cambiará la vida de este chico.
Una historia conmovedora. Me lo leí dos veces y DOS VECES que lloré. Una historia enternecedora que te mete en la personalidad de este muchacho que se siente solo cuya única compañía son sus muñecos (que en su mente crean vida). Siente sus sentimientos en la cara, los percibes y sientes dolor con él. En mi opinión, si ya sois mayores (vamos que habéis pasado ya vuestra infancia) es igualmente recomendable aunque sea una novela para niños. A mí me cambió la visión de ver un poco mi pequeño mundo y me hizo más empática ante este tipo de situaciones. Quizá por éso me gusten tanto los personajes atormentados...

Los Guardianes del Tiempo de Marianne Curley
De la editorial Salamandra. Es una trilogía de tres libros: Los Elegidos, La Oscuridad y La Llave. Ya hablé de esta trilogía cuando le dediqué una entrada al otro libro publicado por esta autora (http://nuria-chan.blogspot.com/2011/01/el-circulo-de-fuego.html). Y bueno... Esta trilogía cuenta la historia de Ethan (mi personaje favorito de los tres libros) cuya hermana murió delante de sus ojos ante el ataque de un supuesto monstruo. Claramente, su familia quedó destrozada ante tal trágica pérdida, pero Ethan lo pudo superar gracias a la ayuda de Arkarian, un extraño personaje que ha vivido cientos de años (con el pelo azul y ojos violetas, ¿a quién os recuerda? e.e) Ethan en realidad es un guardián del tiempo y ahora, tras varios años de adiestramiento y misiones con Arkarian ha conseguido tener una aprendiz: la hermana de su ex-mejor amigo, Isabel. ¿Qué es lo que les ocurrirá a estos dos jóvenes? ¿Quién mató a la hermana de Ethan? ¿Quiénes son los Elegidos?
Me encantan los Elegidos, creo que es mi libro favorito por excelencia. Quizás cumpla algunos de los clichés de la fantasía juvenil, pero qué decir... A mí me llegó muy hondo, tan hondo que el protagonista de Historias de Ewal se parezca a Arkarian (creo que de algún modo me basé bastante en él). Es una historia de aventuras, magia, viajes en el tiempo, romance, sufrimiento, revelaciones... Todo en tres libros de un tamaño medio (no son tochos como Harry Potter). 100% RECOMENDABLE

Flanagan de Andreu Martín y Jaume Ribera
De la editorial Círculo (al menos la colección que tengo yo). En realidad no hay una novela que se llame "Flanagan", es una serie de libros que tienen que ver con el mismo personaje y que bueno, como no me parecía bien hablar sólo del primer libro, he decidido englobarlos todos. Esta serie de novelas cuentan la vida adolescente de un tal Juan Arguera (creo que el apellido era así), que trabaja como detective privado y se hace llamar: Jonnhy Flanagan. Los libros tratan de un caso que parece algo tonto y que luego va desarrollándose hasta que da un vuelco. Interesante, ¿no?
Esta colección se la pedí a mi madre porque es socia de Círculo de Lectores y nada, me engancharon. Libros de tamaño medio, bien escritos y con historias interesantes. De un modo u otro, estos fueron mi transición entre niña-adolescente. Conectas perfectamente con el protagonista y con los personajes recurrentes. Quizá su influencia se pueda apreciar en "El misterioso caso de los suspensos" (http://www.fanfic.es/viewstory.php?sid=21570)

La historia interminable Michael Ende
De cualquier editorial, supongo. Libro de fantasía y de la infancia por excelencia. Como anotación, decir que el libro es de mi madre y me gustaría leerme Momo también. Creo que no es necesario decir que la historia habla de Bastian, un niño que encuentra el libro gigantesco con el título "La historia interminable" en la librería de un señor huraño. Bastian comienza a integrarse en la historia que ocurre en el mundo de Fantasía, tanto, ¡qué llega a vivirla!
Poca cosa que decir, solamente que es uno de los tochacos. Recuerdo que cuando estaba leyendo el esperado final (de la historia interminable e.e) llegué tarde a comer y todo, de lo enganchada que estaba. ¡Imaginaos! Supongo que esta fue la semilla de mi amor a la fantasía.

La ciudad de las bestias de Isabel Allende
De la editorial Bolsillo (y otras). Este libro me lo regaló mi amiga por mi undécimo cumpleaños. Es el primero de una trílogía, pero como no me he leído los otros dos libros, solamente puedo hablar de éste. Cuenta la historia de un chico estadounidense (ya ni me acuerdo de su nombre, pero sí que me acuerdo del apodo/nombre verdadero que le ponen durante la novla) cuya madre están enferma de cáncer y debe irse a vivir con su abuela, la intrépida reportera del National Geographic (creo). Irán de viaje a las Amazonas y éste será uno de sus primeros viaje scon su abuela, donde se conocerá a sí mismo y se enamorará.
No he leído otros libros de Allende (aunque este año me toca La casa de los espíritus), pero a mí me gustó. Aburrido en algunas partes, pero con un significado global muy bonito. Este de alguna manera me cambió de nuevo la perspectiva de ver la vida (y de escribir).

Grimpow de Rafael Ábalos
De la editorial Montena. Que cansada que estoy, aish, ya falta menos. Bueno, una novela de aventuras con una continuación (Grimpow y la bruja de la estirpe). Trata de Grimpow, un adolescente francés del año 1313 que se gana la vida robando junto a su compañero. Pronto, encontrarán el cadáver de un caballero, el cual saquearán y el joven se quedará con una extraña piedra roja que guarda numerosos secretos. Por unas causas, Grimpow acabará en la abadía de Brinkdum donde conocerá los principios de esa piedra (la piedra filosofal), a partir de ese momento su vida cambiará, conocerá a personas que le engañarán, que le protegerán, que le ayudarán a cumplir con una misión importantísima sobre la sabiduría.
Este libro se lo leyó un amigo (@Alen_kx) y le gustó bastante la verdad, y al final le dejé la segunda parte y blabla. El principio es algo monótono, pero después se convierte en una aventura trepidante con unos personajes realmente inolvidables (aunque sean algo plano en lo que me respecta a mi humilde opinión).

La misión de Sennar de Licia Troisi
De la editorial Kailas. Otra novela de fantasía por excelencia. Pertenece a la saga de libros de las Crónicas del Mundo Emergido, y este es el segundo (El primero es Nihal de la Tierra del Viento). Pero yo como empecé por éste (el primero no lo leí, no estaba en la librería y mi padre escogió este para mí a dedo). El tercero lo conseguí el año pasado tras encargarlo, y como no pertenece a mi infancia, he decidido no hablar de él. Bueno, la acción transcurre en el Mundo Emergido, dividido en varias tierras y cuenta la historia de Nihal, una caballero de dragón y su mejor amigo, Sennar el mago. Resulta que las tierras libres se encuentran en guerra contra el Tirano y su ejército de bichos raros. Sennar deberá marchar en una peligrosa misión (en busca del mundo sumergido) para formar una alianza y así conseguir vencer al Tirano. Mientras tanto, Nihal, la última medioelfo del Mundo Emergido, descubrirá cosas referentes a su pasado...
Me encanta, amo a Sennar y su manera de ser incondicional a Nihal. En cambio, no me gusta para nada el personaje de Nihal, es fría, una apática que intenta comprender los sentimientos de los demás para no sentirse ella mal. Bueno, ambos personajes se complementan bastante bien. Qué más decir... Un libro que me cautivó y que hizo que me metiese de lleno en la fantasía. Y ayudó además a no coger con miedo Eragon, y léermelo a gusto. ¿Historia que se puede ver su influencia? La parte de Kaili en Historias de Ewal.

Y esta entrada acaba. He tardado mucho tiempo, demasiado, pero era mi día de descanso y quería actualizar mi querido blog. No he colgado fotos de las portadas ya que varían según la edición y demás y no quería liaros. Espero que al ver tantas letras no os asustéis. De nuevo digo, os recomiendo enormemente estos siete libros, esenciales (según mi humilde opinión) para todas las personas. También espero que podáis ver el trabajo que me ha supuesto escribir sobre todos estos libros y forzar a mi cerebro a recordar unos pocos detalles.
Nos vemos!!
PD quizá dentro de unos años hable de los libros que me están marcando ahora, quién sabe, si continuo con el blog...

viernes, 9 de septiembre de 2011

Las series de mi vida Parte 2

Tras el parón por la historia que escribí durante un día de lluvia, volvemos con La series de mi vida. Antes de empezar, he quitado de la lista la serie estadounidense Lizzie McGuire porque después de todo no me influyó tanto como han hecho otras (además, que comencé a verla en la preadolescencia, creo xD). ¡Comenzamos!



La mágica Doremi (en valencià)
Otra serie que veía en Babalá. De pequeña sentía cierta repulsión hacia este tipo de series (las chicas mágicas como las suelo llamar). No las entendía, me parecían muy extrañas las ropas que llevaban y bueno... En sí que no me hacían mucha gracia. Solamente una me llegó a enganchar, y no, no era ésta, sino Sakura caçadora de cartes, pero como enseguida la quitaron de Punt 2 me tuve que enganchar a ésta. Más que nada, me reía por las situaciones que vivían (otras series de chicas mágicas: Corrector Yui, Mew Mew Tokyo, etc.) No sé de qué manera me influyeron, eso sí, odiaba a Doremi (la brujita rosa) más que nada por ser la maldita líder tonta del grupo y por llevar el rosa xD A mí las que me caían bien eran la Azul y la Violeta (cuyos nombres ahora no recuerdo, pero bueno). ¿La trama? Pues brujitas que se transforman con vestidos mega raros y viven aventuras (a la vez que se tienen que sacar su examen de bruja).


Como curiosidad decir que ahora van a sacar una novela (y creo que serie también) sobre las chicas éstas pero ya más mayorcitas (en el instituto).

Ginger (Yawara!) (en valencià)
Ginger (Yawara! en japonés) es la adaptación al anime del famoso manga de Naoki Urasawa (Monster, 20th Century Boys). Este curioso anime nos cuenta la historia de Ginger (Yawara), una jovencita con un don único para el judo, aunque ella lo que quiere en realidad es tener una vida típica de adolescente (aunque tenga que soportar las constantes réplicas de su abuelo y a la vez entrenador).

He de decirlo, no lo seguía muy a menudo ya que cambiaban constantemente el horario de esta serie, pero me gustaba. Me gustaba el abuelo de Ginger, los combates de judo (los cuales parecían un partido de fútbol de Oliver y Benji, anime del cual vamos a hablar a continuación) y me gusta fardar de que conseguí verme el capítulo final, el cual no me decepcionó. Si os gusta el anime (sobretodo el deportivo) os recomiendo esta serie, merece mucho la pena :D


Oliver y Benji

http://www.youtube.com/watch?v=JPzsv7A6L60
Lo que pienso de esta maldita serie que nunca acababa pero que enganchaba demasiado D: Puedo decir que me vi esta serie entera y además, la temporada nueva (en plan remasterizada y con nuevas historias).

Pokemon

¿Qué más decir? La serie de mi vida. Yo de pequeña iba de cámping y ahí tenía un grupo de amigos con los que jugaba a que éramos Pokemon (yo era Squirtle è.e) Y poca cosa más, ah sí, yo nunca jugué a los videojuegos xD No como mi hermano, que es un maldito enganchado de mierda... Y que la serie ha perdido mucho. Sí señores, Pokemon ya no es lo que era. Antes combatían y molaba, ahora, ¡¿LOS MAQUILLAN PARA QUE SALGAN A BAILAR?! ¡¿PERO ESTO QUÉ ES?! A ver, cariño, a ver, los Pokemon tienen habilidades para LUCHAR, no para ir enseñándoselas a un público que siempre es el mismo. Y las historias son cada vez más tontas. ¿Y el team Rocket? Cada vez más penosos, yo llego a ser ellos y es que me meto a otro trabajo tras nueve temporadas sin éxito de capturar a Pikachu. ¿Cuándo dejé de ver Pokemon? A raíz de la tercera temporada, creo... No quiero saber más de él, pero hace meses me encontré con esta imagen...

Moríos por un ataque cardíaco. ¿Qué le han hecho a Ash (Satoshi)? Maldito niño que nunca crece y que con cada temporada viste peor D: Yo soy su madre y PA' CASA YA MISMO.
Ah, y no hablemos de las películas. NO ME HAGÁIS HABLAR DE LAS PELÍCULAS (FFFFUUU).


Digimon




Estoy orgullosa de esta serie è.e Más que nada porque me he visto las cuatro temporadas que han emitido en España (no veáis ni la quinta ni la sexta, os pasará lo mismo que con Pokemon). Seguramente no hará falta que hable de la trama (que vaga soy è.e) Mi temporada favorita es la segunda (porque sale Takeru más mayorcito *O*, que guapo es). A partir de la tercera flojea la serie, más bien en Digimon Tamers lo que flojea es el protagonista llorón (que está bien que sea sensible, pero coño, echale un par de huevos). Digimon Frontier también me gustó, pero a partir de la segunda mitad también flojeó, eso sí, el final epic (como en todas las temporadas).
En esta serie las pelis molan (al menos las que he visto) y no es una serie larga (más o menos 50 capítulos). Es una gran parte de mi infancia y antes la hacían en Clan TVE y qué decir, lo veía junto a mi hermano xDDDD

http://www.youtube.com/watch?v=WiuCU_tBiDQ (Ops de Digimon 1-4)


Bueno y la siguiente entrada tratará sobre los libros de mi vida. Esta tardará un poco más en mostrarse ya que tengo que pensar en cuales me han influenciado (aunque más o menos ya lo tengo claro). Ejemplos: Harry Potter y el cáliz de fuego (sí, empecé la saga por ahí), La historia interminable, Kika Superbruja, Grimpow, La ciudad de las bestias, Los elegidos, etc.

Espero que os haya gustado esta entrada. Besos!

viernes, 2 de septiembre de 2011

El Cambiador de Recuerdos

Donde Edward vivía, siempre llovía. No recordaba ni un solo día en el que el supuesto sol hubiera hecho escena, colándose entre las nubes negras que siempre gobernaban el cielo de su ciudad. A causa de éso y otros más, Edward odiaba la ciudad. Grande, con edificios que intentaban alcanzar las nubes e ir más allá y un ruido insoportable que despertaba al chico en mitad de la noche.
Se encontraba sentado en su silla, como siempre, observando como las gotas de agua caían sobre su gran ventanal. Él vivía en el vigésimo piso, alejado de las gentes de las calles. Los plebes, como le gustaba llamarlos a su madre. A pesar del desprecio que sentía la mujer que le dio la vida hacia los plebes, la gente que vivía a ras del suelo y que no eran como Edward, él los envidiaba. Los envidiaba con toda su alma.
Después de todo, ellos tenían unas piernas con las que podían desplazarse. Edward, en cambio no. Había nacido con aquellas piernas atrofiadas, desechables. Tuvo una infancia más o menos feliz, viviendo en el campo junto a su madre y a su padre; pero cuando su padre desapareció sin dejar rastro, toda la vida de Edward cambió por completo. Su madre, desesperada y sin saber cómo afrontar la nueva vida con un hijo paralítico, decidió que lo mejor para su educación sería mudarse a la gran ciudad.
Fue un cambio radical para el joven en silla de ruedas. Donde él había pasado la mayor parte de su infancia, era un lugar feliz, y sobretodo soleado. Lejos del pobre desarrollo que había sufrido el campo, el muchacho a pesar de su condición física, había sido feliz allí. La ciudad no tenía nada que ver con el sitio idílico de Edward. Tecnociencia, desarrollo y religión. En cuanto observó aquellas nubes negras, miró a su madre y le dijo que había cometido un error. Su madre simplemente hizo oídos sordos y le abrió las puertas a su nueva casa.
Después vino el desagradable descubrimiento. Allí, él podía conseguir unas piernas nuevas con las que andar por aquellas calles, circuladas por coches con ruedas y personas normales. Su madre se negó rotundamente.
-¿Para qué quieres unas piernas? ¿Acaso para comportarte como los plebes? Tengo pensada una vida mucho mejor para ti, no quiero que la destruyas con un estúpido sueño -recordó como su madre le acarició ambas piernas, siempre lo hacía y nunca sentía nada.
La desaparición de su padre había afectado mucho a la mujer que le había dado la vida. Antes era honesta, sincera, con sueños y esperanzas, y lo más importante, bastante humilde. Todas las noches, antes de irse a dormir, ella le leía un cuento infantil, y siempre era diferente cada noche. Recordaba como su cabello rubio era iluminado por la luz de la luna, Edward le gustaba compararla con una princesa. Después de lo su padre y la admisión en su nuevo trabajo en la ciudad, aquella mujer que había criado a Edward con amor y respeto desapareció por completo. Él pensaba a veces que se había marchado a buscar a su padre en verdad. Se convirtió en una mujer que no respetaba a los inferiores, y que solamente podía pensar en ella y en su hijo.
Edward sabía que su madre de verdad no hubiera permitido que su hijo hubiera perdido la oportunidad de aprender a andar. Por culpa de sus atrofiadas piernas, su madre no pudo experimentar las situaciones primerizas de una madre corriente. Tuvo que sufrir más que aquéllo.
-Yo no quiero otro hijo Tom.
-P-Pero, ¿por qué? Cuando nos casamos tú dijiste que quería ver como crecía tu hijo, enseñarle a andar, correr, jugar con él al fútbol y baloncesto. ¿Acaso quieres perder todos tus sueños?
-Mi sueño ahora es que mi único hijo tenga una vida plena a pesar de su defecto. ¿Tú sabes como se sentiría Edward al tener a un bebé berreante con dos piernas que pueden caminar?
Aquella conversación ocurrió entre sus padres un mes antes de la desaparición de su padre. Para entonces, Edward tenía seis años.
Habían pasado demasiados años desde entonces, y se encontraba allí de nuevo, como en tantas otras ocasiones, observando la fría lluvia que todo se llevaba. Suspiró y escuchó el ruido de la puerta de entrada. No podía ser su madre, no era la hora de su llegada.
-¿Quién es? ¿Madre, eres tú? -preguntó sintiéndose al mismo tiempo estúpido.
Repentinamente, una sombra apareció detrás de él, a lo que tuvo que responder con un rápido movimiento de su silla de ruedas para poder encontrarse cara a cara con su invitado. Era un hombre, el cual rondaba los treinta años. Su rostro era fino, blanquecino, con ojos azul oscuro. Llevaba como vestimenta unos vaqueros y una sudadera negra, con la capucha sobre la cabeza. Edward no lo conocía, pero por su aspecto podía deducir que pertenecía a los plebes.
-¿Q-Qué hace usted aquí? ¿Cómo ha entrado?
-Ninguna cerradura se me resiste, ni siquiera las más modernas.
-¿Es un ladrón?
-Oh sí. Si fuera un ladrón te habría dejado inconsciente antes de que pudieras verme la cara. ¿Sería bastante estúpido, no? No, yo soy algo mucho más siniestro que éso. Pertenezco al mismo gremio que ésos que roban objetos ajenos.
-¿Un asesino? -se atrevió a preguntar el joven.
-A veces se me considera así, ya que mato a la persona que antes habitaba en el cuerpo y la cambio por completo. Soy un cambiador de recuerdos, o para decirlo de forma más sencilla, un ladrón de recuerdos. Y hoy he venido a por los tuyos.
El hombre dio dos pasos hacia Edward. Estaba acorralado, o iba a por el hombre o al ventanal, con una caída suicidia de veinte pisos. ¿Qué podía hacer?
-¿Por qué?
-Quiero ahorrarte todo el sufrimiento por el que has tenido que pasar. Lo sé. Si tuvieras dos piernas sanas saldrías corriendo, pero el destino ha decidido ponerte este castigo. No huyas. Si acabas de esa manera, no tendrás otra salida.
-¿Qué otra salida me queda?
-Dejar que succione tus preocupaciones y sueños, y que comiences una nueva vida desde cero.
-Entonces dejaré de ser yo. No entiendo nada... Aún así, tengo miedo.
-Un chico sincero, después de todo. Igual que tu padre...
Edward sintió un cosquilleo por toda su espalda. Quería poder levantarse, abalanzarse sobre ese hombre y exigirle respuestas.
-Él no os abandonó, como tu madre y tú pensáis. Estaba amargado, a punto de suicidarse. Él no era tan fuerte como tu madre. No podía soportar el tener un hijo paralítico. Por eso le di la oportunidad de olvidarlo todo y empezar de cero, y aceptó.
-Nos abandonó después de todo... -admitió Edward. No se lo podía creer. ¿Por qué aquel hombre no acababa ya con su sufrimiento? ¿Por qué le contaba todo aquello?
-Quiero darte una oportunidad. Morir u olvidarlo todo, no puedo dejarte en ese estado. Aunque creo que ya has escogido...

En las calles de la ciudad, había una mancha de sangre y un cuerpo completamente destrozado. Parecía haber caído del cielo. Era un suicida, un cobarde. Mientras la lluvia caía, los policías y las ambulancias conducían hacia el trágico accidente, provocando aquel ruido tan molesto.
Edward se encontraba en su silla de ruedas, observándolo todo. Había caído de ella, pero había conseguido levantarse. Estaba solo, desorientado. Entonces, la puerta se abrió con una voz que le llamaba. Sabía que él era Edward.
-Edward, ya estoy en casa.
Era una mujer, ataviada de forma muy elegante pero con un peinado espantoso. Parecía bastante estresada, pero en cuanto vio la sonrisa de su hijo, se sintió mucho más feliz.
-He intentado huir, pero no he podido. ¿Quién eres tú? -preguntó Edward cuando su madre la abrazó. Hacía mucho tiempo que la mujer no había visto aquella sonrisa en su hijo, por lo que no se dio cuenta en la pregunta que acababa de hacer.
Él hizo su elección, pero no pudo marcharse, tal y como había hecho su padre tiempo atrás. No porque no quisiera, sino porque no podía. Aquellas piernas atrofiadas habían marcado su destino y los otros, después de todo.

Existía una silueta en los altos edificios de la ciudad. Él los saltaba como si no fueran nada en realidad. Vestía ropa de plebe, pero era algo mucho más poderoso. ¿Tendría nombre acaso? ¿Familia? ¿Amigos? Se desconocía todo de él. Entonces, una gota cayó sobre su mano extendida y en ella metió los recuerdos de aquel joven paralítico. Nadie se preocupaba por ellas y tenían una vida muy corta.
Apartó la mano y dejó que la gota continuara su camino.
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Un texto surrealista que quería compartir con vosotros. Lo acabo de escribir, y tenía como banda sonora una de las lluvias más largas de este verano. Como siempre, he cogido el tema de los recuerdos y los sueños. Que se le va a hacer, me encantan ^^ (Veáse el Mar de los recuerdos o Ánima). Es algo más largo que Hermanos (un relato que nació de la misma manera que éste) y que sin duda me encanta. Éste ha quedado algo más extraño, aunque me gustaría escribir algo más sobre este hombre tan extraño que roba los recuerdos de los demás ^^
Espero que os haya gustado D: En la próxima entrada prometo continuar con Las series de mi vida xD