viernes, 9 de septiembre de 2011

Las series de mi vida Parte 2

Tras el parón por la historia que escribí durante un día de lluvia, volvemos con La series de mi vida. Antes de empezar, he quitado de la lista la serie estadounidense Lizzie McGuire porque después de todo no me influyó tanto como han hecho otras (además, que comencé a verla en la preadolescencia, creo xD). ¡Comenzamos!



La mágica Doremi (en valencià)
Otra serie que veía en Babalá. De pequeña sentía cierta repulsión hacia este tipo de series (las chicas mágicas como las suelo llamar). No las entendía, me parecían muy extrañas las ropas que llevaban y bueno... En sí que no me hacían mucha gracia. Solamente una me llegó a enganchar, y no, no era ésta, sino Sakura caçadora de cartes, pero como enseguida la quitaron de Punt 2 me tuve que enganchar a ésta. Más que nada, me reía por las situaciones que vivían (otras series de chicas mágicas: Corrector Yui, Mew Mew Tokyo, etc.) No sé de qué manera me influyeron, eso sí, odiaba a Doremi (la brujita rosa) más que nada por ser la maldita líder tonta del grupo y por llevar el rosa xD A mí las que me caían bien eran la Azul y la Violeta (cuyos nombres ahora no recuerdo, pero bueno). ¿La trama? Pues brujitas que se transforman con vestidos mega raros y viven aventuras (a la vez que se tienen que sacar su examen de bruja).


Como curiosidad decir que ahora van a sacar una novela (y creo que serie también) sobre las chicas éstas pero ya más mayorcitas (en el instituto).

Ginger (Yawara!) (en valencià)
Ginger (Yawara! en japonés) es la adaptación al anime del famoso manga de Naoki Urasawa (Monster, 20th Century Boys). Este curioso anime nos cuenta la historia de Ginger (Yawara), una jovencita con un don único para el judo, aunque ella lo que quiere en realidad es tener una vida típica de adolescente (aunque tenga que soportar las constantes réplicas de su abuelo y a la vez entrenador).

He de decirlo, no lo seguía muy a menudo ya que cambiaban constantemente el horario de esta serie, pero me gustaba. Me gustaba el abuelo de Ginger, los combates de judo (los cuales parecían un partido de fútbol de Oliver y Benji, anime del cual vamos a hablar a continuación) y me gusta fardar de que conseguí verme el capítulo final, el cual no me decepcionó. Si os gusta el anime (sobretodo el deportivo) os recomiendo esta serie, merece mucho la pena :D


Oliver y Benji

http://www.youtube.com/watch?v=JPzsv7A6L60
Lo que pienso de esta maldita serie que nunca acababa pero que enganchaba demasiado D: Puedo decir que me vi esta serie entera y además, la temporada nueva (en plan remasterizada y con nuevas historias).

Pokemon

¿Qué más decir? La serie de mi vida. Yo de pequeña iba de cámping y ahí tenía un grupo de amigos con los que jugaba a que éramos Pokemon (yo era Squirtle è.e) Y poca cosa más, ah sí, yo nunca jugué a los videojuegos xD No como mi hermano, que es un maldito enganchado de mierda... Y que la serie ha perdido mucho. Sí señores, Pokemon ya no es lo que era. Antes combatían y molaba, ahora, ¡¿LOS MAQUILLAN PARA QUE SALGAN A BAILAR?! ¡¿PERO ESTO QUÉ ES?! A ver, cariño, a ver, los Pokemon tienen habilidades para LUCHAR, no para ir enseñándoselas a un público que siempre es el mismo. Y las historias son cada vez más tontas. ¿Y el team Rocket? Cada vez más penosos, yo llego a ser ellos y es que me meto a otro trabajo tras nueve temporadas sin éxito de capturar a Pikachu. ¿Cuándo dejé de ver Pokemon? A raíz de la tercera temporada, creo... No quiero saber más de él, pero hace meses me encontré con esta imagen...

Moríos por un ataque cardíaco. ¿Qué le han hecho a Ash (Satoshi)? Maldito niño que nunca crece y que con cada temporada viste peor D: Yo soy su madre y PA' CASA YA MISMO.
Ah, y no hablemos de las películas. NO ME HAGÁIS HABLAR DE LAS PELÍCULAS (FFFFUUU).


Digimon




Estoy orgullosa de esta serie è.e Más que nada porque me he visto las cuatro temporadas que han emitido en España (no veáis ni la quinta ni la sexta, os pasará lo mismo que con Pokemon). Seguramente no hará falta que hable de la trama (que vaga soy è.e) Mi temporada favorita es la segunda (porque sale Takeru más mayorcito *O*, que guapo es). A partir de la tercera flojea la serie, más bien en Digimon Tamers lo que flojea es el protagonista llorón (que está bien que sea sensible, pero coño, echale un par de huevos). Digimon Frontier también me gustó, pero a partir de la segunda mitad también flojeó, eso sí, el final epic (como en todas las temporadas).
En esta serie las pelis molan (al menos las que he visto) y no es una serie larga (más o menos 50 capítulos). Es una gran parte de mi infancia y antes la hacían en Clan TVE y qué decir, lo veía junto a mi hermano xDDDD

http://www.youtube.com/watch?v=WiuCU_tBiDQ (Ops de Digimon 1-4)


Bueno y la siguiente entrada tratará sobre los libros de mi vida. Esta tardará un poco más en mostrarse ya que tengo que pensar en cuales me han influenciado (aunque más o menos ya lo tengo claro). Ejemplos: Harry Potter y el cáliz de fuego (sí, empecé la saga por ahí), La historia interminable, Kika Superbruja, Grimpow, La ciudad de las bestias, Los elegidos, etc.

Espero que os haya gustado esta entrada. Besos!

viernes, 2 de septiembre de 2011

El Cambiador de Recuerdos

Donde Edward vivía, siempre llovía. No recordaba ni un solo día en el que el supuesto sol hubiera hecho escena, colándose entre las nubes negras que siempre gobernaban el cielo de su ciudad. A causa de éso y otros más, Edward odiaba la ciudad. Grande, con edificios que intentaban alcanzar las nubes e ir más allá y un ruido insoportable que despertaba al chico en mitad de la noche.
Se encontraba sentado en su silla, como siempre, observando como las gotas de agua caían sobre su gran ventanal. Él vivía en el vigésimo piso, alejado de las gentes de las calles. Los plebes, como le gustaba llamarlos a su madre. A pesar del desprecio que sentía la mujer que le dio la vida hacia los plebes, la gente que vivía a ras del suelo y que no eran como Edward, él los envidiaba. Los envidiaba con toda su alma.
Después de todo, ellos tenían unas piernas con las que podían desplazarse. Edward, en cambio no. Había nacido con aquellas piernas atrofiadas, desechables. Tuvo una infancia más o menos feliz, viviendo en el campo junto a su madre y a su padre; pero cuando su padre desapareció sin dejar rastro, toda la vida de Edward cambió por completo. Su madre, desesperada y sin saber cómo afrontar la nueva vida con un hijo paralítico, decidió que lo mejor para su educación sería mudarse a la gran ciudad.
Fue un cambio radical para el joven en silla de ruedas. Donde él había pasado la mayor parte de su infancia, era un lugar feliz, y sobretodo soleado. Lejos del pobre desarrollo que había sufrido el campo, el muchacho a pesar de su condición física, había sido feliz allí. La ciudad no tenía nada que ver con el sitio idílico de Edward. Tecnociencia, desarrollo y religión. En cuanto observó aquellas nubes negras, miró a su madre y le dijo que había cometido un error. Su madre simplemente hizo oídos sordos y le abrió las puertas a su nueva casa.
Después vino el desagradable descubrimiento. Allí, él podía conseguir unas piernas nuevas con las que andar por aquellas calles, circuladas por coches con ruedas y personas normales. Su madre se negó rotundamente.
-¿Para qué quieres unas piernas? ¿Acaso para comportarte como los plebes? Tengo pensada una vida mucho mejor para ti, no quiero que la destruyas con un estúpido sueño -recordó como su madre le acarició ambas piernas, siempre lo hacía y nunca sentía nada.
La desaparición de su padre había afectado mucho a la mujer que le había dado la vida. Antes era honesta, sincera, con sueños y esperanzas, y lo más importante, bastante humilde. Todas las noches, antes de irse a dormir, ella le leía un cuento infantil, y siempre era diferente cada noche. Recordaba como su cabello rubio era iluminado por la luz de la luna, Edward le gustaba compararla con una princesa. Después de lo su padre y la admisión en su nuevo trabajo en la ciudad, aquella mujer que había criado a Edward con amor y respeto desapareció por completo. Él pensaba a veces que se había marchado a buscar a su padre en verdad. Se convirtió en una mujer que no respetaba a los inferiores, y que solamente podía pensar en ella y en su hijo.
Edward sabía que su madre de verdad no hubiera permitido que su hijo hubiera perdido la oportunidad de aprender a andar. Por culpa de sus atrofiadas piernas, su madre no pudo experimentar las situaciones primerizas de una madre corriente. Tuvo que sufrir más que aquéllo.
-Yo no quiero otro hijo Tom.
-P-Pero, ¿por qué? Cuando nos casamos tú dijiste que quería ver como crecía tu hijo, enseñarle a andar, correr, jugar con él al fútbol y baloncesto. ¿Acaso quieres perder todos tus sueños?
-Mi sueño ahora es que mi único hijo tenga una vida plena a pesar de su defecto. ¿Tú sabes como se sentiría Edward al tener a un bebé berreante con dos piernas que pueden caminar?
Aquella conversación ocurrió entre sus padres un mes antes de la desaparición de su padre. Para entonces, Edward tenía seis años.
Habían pasado demasiados años desde entonces, y se encontraba allí de nuevo, como en tantas otras ocasiones, observando la fría lluvia que todo se llevaba. Suspiró y escuchó el ruido de la puerta de entrada. No podía ser su madre, no era la hora de su llegada.
-¿Quién es? ¿Madre, eres tú? -preguntó sintiéndose al mismo tiempo estúpido.
Repentinamente, una sombra apareció detrás de él, a lo que tuvo que responder con un rápido movimiento de su silla de ruedas para poder encontrarse cara a cara con su invitado. Era un hombre, el cual rondaba los treinta años. Su rostro era fino, blanquecino, con ojos azul oscuro. Llevaba como vestimenta unos vaqueros y una sudadera negra, con la capucha sobre la cabeza. Edward no lo conocía, pero por su aspecto podía deducir que pertenecía a los plebes.
-¿Q-Qué hace usted aquí? ¿Cómo ha entrado?
-Ninguna cerradura se me resiste, ni siquiera las más modernas.
-¿Es un ladrón?
-Oh sí. Si fuera un ladrón te habría dejado inconsciente antes de que pudieras verme la cara. ¿Sería bastante estúpido, no? No, yo soy algo mucho más siniestro que éso. Pertenezco al mismo gremio que ésos que roban objetos ajenos.
-¿Un asesino? -se atrevió a preguntar el joven.
-A veces se me considera así, ya que mato a la persona que antes habitaba en el cuerpo y la cambio por completo. Soy un cambiador de recuerdos, o para decirlo de forma más sencilla, un ladrón de recuerdos. Y hoy he venido a por los tuyos.
El hombre dio dos pasos hacia Edward. Estaba acorralado, o iba a por el hombre o al ventanal, con una caída suicidia de veinte pisos. ¿Qué podía hacer?
-¿Por qué?
-Quiero ahorrarte todo el sufrimiento por el que has tenido que pasar. Lo sé. Si tuvieras dos piernas sanas saldrías corriendo, pero el destino ha decidido ponerte este castigo. No huyas. Si acabas de esa manera, no tendrás otra salida.
-¿Qué otra salida me queda?
-Dejar que succione tus preocupaciones y sueños, y que comiences una nueva vida desde cero.
-Entonces dejaré de ser yo. No entiendo nada... Aún así, tengo miedo.
-Un chico sincero, después de todo. Igual que tu padre...
Edward sintió un cosquilleo por toda su espalda. Quería poder levantarse, abalanzarse sobre ese hombre y exigirle respuestas.
-Él no os abandonó, como tu madre y tú pensáis. Estaba amargado, a punto de suicidarse. Él no era tan fuerte como tu madre. No podía soportar el tener un hijo paralítico. Por eso le di la oportunidad de olvidarlo todo y empezar de cero, y aceptó.
-Nos abandonó después de todo... -admitió Edward. No se lo podía creer. ¿Por qué aquel hombre no acababa ya con su sufrimiento? ¿Por qué le contaba todo aquello?
-Quiero darte una oportunidad. Morir u olvidarlo todo, no puedo dejarte en ese estado. Aunque creo que ya has escogido...

En las calles de la ciudad, había una mancha de sangre y un cuerpo completamente destrozado. Parecía haber caído del cielo. Era un suicida, un cobarde. Mientras la lluvia caía, los policías y las ambulancias conducían hacia el trágico accidente, provocando aquel ruido tan molesto.
Edward se encontraba en su silla de ruedas, observándolo todo. Había caído de ella, pero había conseguido levantarse. Estaba solo, desorientado. Entonces, la puerta se abrió con una voz que le llamaba. Sabía que él era Edward.
-Edward, ya estoy en casa.
Era una mujer, ataviada de forma muy elegante pero con un peinado espantoso. Parecía bastante estresada, pero en cuanto vio la sonrisa de su hijo, se sintió mucho más feliz.
-He intentado huir, pero no he podido. ¿Quién eres tú? -preguntó Edward cuando su madre la abrazó. Hacía mucho tiempo que la mujer no había visto aquella sonrisa en su hijo, por lo que no se dio cuenta en la pregunta que acababa de hacer.
Él hizo su elección, pero no pudo marcharse, tal y como había hecho su padre tiempo atrás. No porque no quisiera, sino porque no podía. Aquellas piernas atrofiadas habían marcado su destino y los otros, después de todo.

Existía una silueta en los altos edificios de la ciudad. Él los saltaba como si no fueran nada en realidad. Vestía ropa de plebe, pero era algo mucho más poderoso. ¿Tendría nombre acaso? ¿Familia? ¿Amigos? Se desconocía todo de él. Entonces, una gota cayó sobre su mano extendida y en ella metió los recuerdos de aquel joven paralítico. Nadie se preocupaba por ellas y tenían una vida muy corta.
Apartó la mano y dejó que la gota continuara su camino.
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Un texto surrealista que quería compartir con vosotros. Lo acabo de escribir, y tenía como banda sonora una de las lluvias más largas de este verano. Como siempre, he cogido el tema de los recuerdos y los sueños. Que se le va a hacer, me encantan ^^ (Veáse el Mar de los recuerdos o Ánima). Es algo más largo que Hermanos (un relato que nació de la misma manera que éste) y que sin duda me encanta. Éste ha quedado algo más extraño, aunque me gustaría escribir algo más sobre este hombre tan extraño que roba los recuerdos de los demás ^^
Espero que os haya gustado D: En la próxima entrada prometo continuar con Las series de mi vida xD

domingo, 28 de agosto de 2011

Las series de mi vida Parte 1



Bueno, como quería reanimar un poco mi blog y solamente se me ocurrían temas sobre los proyectos que voy a llevar a cabo, he decidido hablar un poco más sobre mí (como soy...è_e). Y bueno, seguramente a vosotros también os habrá ocurrido. Esta entrada y las próximas tratarán sobre estas series de televisión (y los libros, pero el título de la entrada mola más así) que me han marcado en mi vida. Como bien sabéis, en nuestra vida pasamos por varias etapas. Esta entrada y dos más (la tercera tratará sobre los libros) se concentrará en mi infancia (digamos entre los 2 años hasta los 10-11). ¡Comencemos!




Calimero







Sin duda, una de las primeras series de las que tengo memoria de ver. La trama era la típica para unos dibujos animados para niños. Calimero, un pollito negro que utiliza como sombrero el cascarón del huevo que nació, vive con sus padres en una villa y vive miles de aventuras con sus amigos. Hay una secuela o spin-off, en el cual Calimero ya es mayor, tiene nuevos amigos y vive en la gran ciudad (es periodista y vive muchas aventuras). Sin duda el opening de la secuela es un amor, siempre que lo escucho en youtube me pongo a cantarlo como una maldita fan de Justin Bieber. Quizá no me enseñó muchos valores esta serie aparte de los típicos: la amistad, el valor, la lealtad, etc. Aún así es una serie que me chiflaba de pequeña y le tengo especial cariño por ello.

Dartañán y los tres mosquerros

Otra de las primeras series de las que tengo memoria. Unos dibujos animados inspirados en la obra de Alejandro Dumas, pero ne vez de personitas como personajes, perros. Una serie que me enganchó de pequeña y por desgracia no pude terminar de ver ya que me mudé de casa y perdí el canal donde la echaban. Una curiosidad: esta serie es un proyecto japonés-español, es decir, ambos países trabajaron jutnos para crear esta serie (información que encontró Sato un día). ¡Alucinante!




Dragon Ball Z y GT



Lo veía ya de pequeña, pero nunca la entendía. Ni por qué peleaban, ni por qué el pelo se les volvía amarillo, nada de nada. Después, a los 10 años la volví a ver (enterita cuando la echaban en Antena 3, creo, no estoy segura) y ahí si que la entendí por completo. Un anime que si te quieres considerar fan de ellos no puede faltarte, ya que es el podre de todo shonen. Quizá ahora quede un poco anticuado debido a las personalidades tan planas que tienen los personajes y que siempre Goku tiene que solucinarlo todo (aunque su hijo sea mayorcito y pueda, no, papá tiene que coger otra vez el protagonismo). No contaré la trama porque me da pereza y sería además, una pérdida de tiempo xD ¿Qué valores me aportó este anime? Pues ninguno, aún así, me gustaba de pequeña; sobretodo porque jugaba con mi primo a la play con el videojuego del anime. Pero sin duda fue una novedad en mi infancia, algo nuevo que debía de ver.





Doraemon (en valencià)



Aquí en la Comunidad Valenciana tenemos dos canales autonómicos: Canal 9 y Punt 2. En Punt 2 echaban un programa que se llamaba Babalá (protagonizado por un perro blanco con una mancha negra en un ojo) y ahí hacían todo tipo de dibujos animados (animes incluidos) con el doblaje en valenciano. Por esa época no recuerdo si Doraemon estaba en castellano, pero yo me enganché a la versión valenciana. Doraemon el gato cósmico que viaja al pasado para ayudar a Nobita Nobi a no ser un fracasado en la vida. Simplemente me encantaba. Todos los días lo veía para saber qué nuevo objeto iba a utilizar Doraemon. Ahora que lo echan también en Boing, veo que Doraemon no ha cambiado, ni Nobita. Siguen siendo igual de palurdos e ineptos xD Claro, que cuando uno es pequeño, de esos detalles no se da cuenta.
Ahora una crítica en cuanto a doblaje que comenté en Irlanda junto a mi monitora (también de la provincia de Alicante). Lo siento por los fans de Doraemon en castellano, pero ambas estábamos de acuerdo en que el valenciano era de mayor calidad (y eso que dobladores en valenciano se pueden contar con los dedos de las manos, siempre las mismas voces). Las voces en valenciano eran más serias, no sé, ahora escucho a Doraemon y no me lo tomo en serio, en cambio en el otro doblaje tenía la voz un poco ronca y algo más adulta (todo lo que te puedes esperar de Doraemon).
En conclusión, una serie que me marcó (yo quería mi gorrocóptero) y que además, me ayudó a mejorar mi oído en cuanto al valenciano.




Shin Chan (en valencià)





Otra serie que vi en Babalá. A esta me enganché menos, aún así me hacía gracia como Shinnosuke Nohara le respondía de aquella manera a su madre o como meneaba el culo con su danza del "culet, culet". Es una serie que me gustaba ver con mi abuela, porque me divertía observando a mi abuela como se indignaba con Shin-chan, ¡no se podía creer todo lo que hacía! Y como no, de este anime también prefiero el doblaje en valenciano, no porque me parezca más serio o divertido, sino porque es con el que he crecido (además, ahora la nueva voz de Shin-chan me parece demasiado chillona para mi gusto).

Y ya está, ¿qué os ha parecido? ¿Cuáles son las series que os han marcado en vuestra infancia? ¡En la siguiente entrada hablaremos de La màgica Doremi, Ginger (Yawara!), Lizzie McGuire, Oliver y Benji, Pokemon y Digimon! ¿Os lo vais a perder? Yo creo que sí è_e

Fuente de información: Wikipedia, mi memoria y mi madre.

sábado, 20 de agosto de 2011

¿Qué os parece?

Era la segunda vez que Amela entraba en aquella casa. La primera vez había sido cuando la tía de Cyara -cuyo nombre no recordaba, algo muy extraño- la había abandonado. Aún recordaba la carita triste de la niña pequeña, quien sentada sobre el suelo, observaba la cama de su tía, esperando a su regreso. Cuando ella percibió que había alguien más en la casa, lo primero que dijo fue:
-¿Tía? ¿Eres tú?
Pero cuando dirigió su mirada y se dio cuenta que Amela no era su tía, volvió a mirar a la cama, de nuevo, esperándola. Amela anduvo lentamente hacia la pequeña niña. No lloraba, ni parecía que lo fuera a hacer. Cuando Amela se sentó a su lado, ni siquiera la miró. Toda su atención estaba concentrada en la cama vacía de su tía.
-Tu tía no va a volver cariño.
-¿Y por qué no? ¿Qué ha pasado?
La mujer quería responderle, pero no podía. Conocía las razones de su tía, aún así, no era el momento apropiado para decírselo.
-Ella me dijo que no confiara en nadie. Y yo la defraudé. Porque yo confié en ella.
Amela aún podía recordar las tristes palabras de la niña, y recordaba perfectamente la lágrima que recorrió su blanca mejilla. Una lágrima que nunca antes había visto en la niña y que nunca más podría volver a ver.

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Un fragmento del segundo capítulo de La metáfora del hada (el nuevo proyecto de fantasía, y sí, más oscuro que Libertad Mágica, no os guiéis tanto por el título). Esta historia la estoy llevando con mucho entusiasmo, bastante fácil de escribir y casi completado el esquema de todos los capítulos (más de 30). Espero que este no acabe como Libertad Mágica, es decir, en el cajón de las historias olvidadas.
¿Opinión?
PD No os diré la trama de la historia è_e Intentad advinarla :D

jueves, 4 de agosto de 2011

Entrevista a Kanda

Nuria: Buenas tardes, Kanda.

Kanda: Buenas tardes Nuria :D
         
N: Antes que nada, una pequeña presentación para que los lectores sepan algo sobre ti.

K: Pues no sé qué decir. Tengo 18 años, soy un desastre estudiantil, me gusta dibujar, escribir, leer, las galletas y odio las magdalenas.
         
N: Primera pregunta, y como bien sabrás, la misma para todos: ¿cuándo y por qué empezaste a escribir?

K: Supongo que casi al mismo tiempo que empecé a leer. Sobre primero o segundo de la ESO empecé a comprar libros a mansalva y eso me hizo querer crear mi propia historia. Tenía bastante imaginación y tenía que soltarla de alguna manera.
         
N: ¿Podrías hablarnos de esos primeros libros que compraste y que crearon en ti el deseo de escribir?

K: Los primeros que compré fueron los de Harry Potter, luego de que me regalasen el primero y saliera el segundo, seguido de más libros del estilo como El amuleto de Samarkanda y Crónicas de la Dragonlance, principalmente fantasía. A mí siempre me ha gustado mucho el tema de los dragones y la magia así que cada vez que tenía la oportunidad me leía uno de estos. Después de eso mi padre empezó a hablarme de Isaac Asimov y los libros de ciencia ficción, que también empecé a comprar y creo qu ese fue el inicio de mi actual obsesión con robots, alienígenas, dragones y todas esas cosas.
         
N: Por lo que podemos ver, has estado muy marcada por el género de fantasía y ciencia-ficción. Cuéntanos... ¿eres de proyectos largos o más bien historias cortas (como las denomino yo, one-shots)?

K: Bueno, diría que ni de uno ni de otro. Suelo empezar proyectos largos que la mayoría de veces terminan en el olvido (por ser demasiado largos o por falta de ideas) pero de los cuales escribo muchos one-shots. Tengo problemas para hacer los proyectos cortos porque siempre se me ocurre algo nuevo que añadir, lo cual hace que ese pequeño proyecto crezca hasta el punto de que incluso me dé pereza continuarlo. Buenos ejemplos de esto son mis Crónicas de Nívea y la historia de Jacques y Dan (de la cual tengo escritos bastantes one-shots). También hay casos en los que tengo historias que digamos están sueltas y no tengo intención de escribirlas en su totalidad porque sólo me interesa una parte de ellas, como por ejemplo el trasfondo de Allen.
         
N: La pereza es muy mala para el escritor, ya te lo digo yo. ¿Cuál es el personaje, que de alguna manera, se parece en cierta medida a ti?

K: Creo que a lo de la pereza no le puedo poner mucho remedio, vengo siendo así desde que tengo memoria. Sobre el personaje me parece que exageraré un poco pero diría que Allen era un calco de mí cuando lo creé. Si bien no estaba tan loca como él (obviamente), era un reflejo de las emociones que sentía por entonces. Sus acciones eran básicamente un reflejo de las mías, pero llevadas al extremo. Él mataba gente, yo dibujaba cosas macabras. Se miraba al espejo y lo golpeaba porque se odiaba, yo estaba muy cabreada conmigo misma. Veía cosas y tenía alucinaciones, yo no dormía demasiado y cuando lo hacía solía tener pesadillas. Finalmente él acabó madurando un poco conmigo (por entonces el personaje era bastante infantil e insensible) y, cuando esa época de mi vida terminó, Allen me ayudó un poco a darme cuenta de algunos de mis errores, así que le tengo bastante cariño al personaje. La verdad es que todavía podrías sacar similitudes entre los dos, pero si Allen fuera un poco más normal probablemente me habría plagiado a mí misma.
         
N: Vaya, fascinante, ahora muchas de mis dudas han sido resueltas. Y dinos, ¿tienes ahora algún proyecto entre manos (o en mente)?

K: Tengo un par de proyectos que me gustaría terminar de verdad, a ver si ahora que es verano me pongo y esta vez espero no atascarme. Por ahora estoy con la historia de Mastermind entre manos, tengo el argumento principal y sólo me queda pulirlo y por supuesto, escribirlo. También tengo que terminar el crossover que tenemos tú y yo de una vez y después me gustaría terminar el argumento de un cómic del cual tengo la idea desde hace bastante tiempo aunque nunca me dio por ponerme a ello.
         
N: Sí, sería interesante comenzar a publicitar nuestro crossover. Siguiente pregunta, ¿te gustaría publicar alguno de tus manuscritos en el futuro?

K: Hombre la verdad es que sí, sería la caña escribir algún librillo y que me lo publicasen en alguna editorial. De hecho tengo pensado mandar e incluso autoplublicar (a lo cutre, qué se le va a hacer) alguno si lo termino bien y considero que puede tener alguna oportunidad. Espero llegar a que me publiquen algo algún día, me haría mucha ilu.
         
N: Y ahí estaríamos tus fans para comprarlo. ¿Algún autor en especial que te haya marcado? Puede ser contemporáneo o de otros movimientos literarios del pasado.

K: Creo que tanto Stephen King como Chuck Palahniuk han tenido bastante influencia sobre mis ideas y mi forma de escribir. Con Stephen King aprendí que incluso la idea más descabellada puede tener un trasfondo interesante y un sentido completamente válido (dentro de la fantasía) y Palahniuk me ha hecho ver que se puede expresar incluso la ternura con palabras crudas y oscuras. También me gustaría destacar a HP Lovecraft, que alimentó mi obsesión por los alienígenas (más todavía) y las civilizaciones muertas o desconocidas.

N: Bueno, nuestra entrevista está acabando. Una última petición (tal y como hago con todos los entrevistados). ¿Nos podrías dedicar un párrafo escrito por ti ahora mismo?

K: El sonido de sus pisadas metálicas resonaba por todo el pasillo, lo cual era curioso para él porque nunca se había fijado en ello. Siguió caminando hasta llegar a un largo pasillo sobre un foso cuyo fondo era imposible divisar debido al gas de las tuberías que lo cruzaban. Mientras caminaba seguía pensando en ese sueño que había tenido. Una pesadilla más bien, la cual le traía de cabeza desde hacía varias semanas. En el sueño él estaba atado con cadenas de hierro negro sin posibilidad de liberarse, colgado sobre agua helada, siendo observado por un montón de humanos que aplaudían y animaban. De un momento a otro, las cadenas se rompían y caía empujado hacia el fondo por el peso de su propio cuerpo. Entonces veía a los humanos reír, y despertaba. A pesar de que no estaba seguro de ese sueño (porque no sabía que los androides pudieran realmente soñar) sí sabía que ahora estaba despierto, y ya no estaba más encadenado ni oxidado y criogenizado, pero todavía se sentía como tal. Algo furioso y desconcertado, Mastermind simplemente se preguntó, ¿y cuando llega la parte en la que yo río?

N: Muchas gracias por haber respondido a mis preguntas, Kanda.

K: De nada, gracias a ti por hacerme sentirme importante con una entrevista, Nuria.

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Recién regresada de Irlanda os dejo con esta joya de entrevista realizada a mi querida Kanda (se la hice antes de marcharme, pero decidí colgarla después de Julio, cuando tuviera tiempo). Y así es como se acaban todos los autores que de momento se habían comprometido conmigo a hacerles una entrevista. He pensado que si alguno de vosotros se ofrece, alguien podría hacerme una triste entrevista sobre las historias, sino, yo sola con mi imaginación è_e (no, es broma, si nadie se ofrece, mejor se deja la idea).

Os estaréis preguntando qué tal me lo pasé en Irlanda: la verdad es que bastante bien, aprendí inglés, hice amigos de toda España y avancé bastante con mi proyecto de novela fantástica (casi me rindo con la corrección de Historias de Ewal, sólo llevo una cuarta parte corregida, horroroso xD).

Próximamente dibujo chibi de Kanda y yo (todavía en preparación...)

lunes, 27 de junio de 2011

Hasta más ver...

Sé que últimamente he dejado al blog un poco de lado. No tengo excusas. Simplemente no sabía sobre qué escribir y ahora sin darme cuenta estoy a pocos días de irme de España durante cuatro semanas en las que seguramente no tendré internet (me acabo de informar, por desgracia). Como bien sabréis si léeis mi blog, pero voy a Irlanda con una familia y como ha dicho mi madre, no voy allí para estar conectada a internet día tras día. Así que debo despedirme de mi querido blog durante este mes de julio en el cual no podré publicar nada (y si llego a publicar algo es de puro milagro).
Esta semana pasada me fui a Roma, donde visité muchas cositas y aparte viví especies de mini-aventuras. Tuve algunos roces con mis amigas, pero nada grave.

Planes para el futuro... Ya hemos decidido el cosplay grupal. Iremos a Valencia del manga/anime Soul Eater. ¿A qué no adivináis de que voy a ir cosplayeada) jeje...

Como noticia nueva, he dejado de escribir Libertad Mágica ya que me he dado cuenta de que en realidad no transmitía todo lo que quería transmitir y que la historia se estaba volviendo muy sosa. Quizá algún día la reanude, no sé. Ahora reescribiendo Historias de Ewal (mi objetivo de este verano) para poder enviarlo a una editorial y ojalá (de verdad) me respondan.
Luego (como no) estoy con varias historias cortas, con Ánima y con una historia tipo Libertad Mágica, pero mucho más oscura y quien sabe, con más significado.

Os dejo, espero que paséis un buen verano y yo espero poder hablar con Kanda y hacerle la maldita entrevista xDDD

domingo, 22 de mayo de 2011

Sin ordenador...

Yo tampoco me lo creo chicos... Casi un mes sin mi querido blog (bueno, han habido otras veces que lo he dejado más abandonado todavía). Resulta que mi ordenador cogió un terrible virus y está a la espera de que mi tío me lo recoja (mi padre lo ha enviado a su pueblo, no a Elda xDD). Aún con esta excusa, debo decir que últimamente casi no me conecto con el orde de mi madre, liada con exámenes y de hacer otras cosas. ¡Hace siglos que no dibujo! (bueno, bocetos tontos en el libro de filosofía). Y escribir, bueno, poco a poco, que es mejor que nada...

Me gustaría hablaros del I Salón del Manga de Alicante al cual asistí todo el sábado y lo pasé realmente bien con mis amigos (me vuelvo a repetir, los organizadores hicieron un estupendo trabajo). Lo malo fue que con mi "cosplay" no me reconoció casi nadie, pero ya lo he hablado con Isidro... ¡COSPLAY GRUPAL! Muahahaha, ya os iré informando sobre el manga y mi pj è.e

También me gustaría hablaros de que participé en el concurso de relatos cortos de la revista de mi instituto (en la cual yo soy un miembro bastante importante). Qué deciros, fui juez para las fotos y cómics, y mi amiga Lucía para los relatos y dibujos. Aunque yo no votase en relatos, los leí. ¿Qué decir? De nuevo me repito que no ganaré debido a que ahora la "moda" son relatos que te hagan pensar, la mayoría eran sobre ese tema menos el mío, que era el del caballero. Vaaaale, quizá me vendí un poco, pero también tenía un poco de fantasía como tema D: Ya os contaré si me salgo con la mía en el concurso o no (no tengo muchas esperanzas).

Poca cosa más... A finales de junio me voy a Roma y nada más volver en julio me iré todo el mes a Irlanda, a ver si consigo llevarme el ordenador y contaros las 24h del día todo lo que me ocurrirá allí, ¡estoy tan emocionada!

Y aquí acaba una entrada un tanto desordenada y sin mucho sentido... Te quiero ordenador, regresa D: